La PNB se había negado a recibir la denuncia sobre la desaparición de Alí Domínguez, aunque fue este cuerpo policial el que entregó al joven mal herido a la emergencia del Hospitale Domingo Luciani de El Llanito, informando que había sido arrollado. Luego de días desaparecido, Alí falleció a las 12 de la noche del 6 de marzo por torturas infligidas.

Era un jovencito dirigente estudiantil del chavismo disidente. Las lesiones eran tan graves que no sobrevivo. Estuvo recluido en terapia intensiva por traumatismo cráneo encefálico, fractura de tabique nasal, fractura de mandíbula, perdida de dientes y de parte del tallo cerebral, además de otras contusiones, todas en la cabeza.

El también estudiante de periodismo de la Universidad Bolivariana de Venezuela, había estado desaparecido desde el pasado 27 de febrero, luego de asistir a una reunión del voluntariado por la Ayuda Humanitaria, en la sede del diario El Nacional y en representación del chavismo disidente.

La Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Petare se negó a recibir la denuncia de su desaparición, y le había solicitado a los familiares que se dirigieran a los organismos de inteligencia por tratarse de “un caso político”, a pesar de tratarse de una denuncia sobre alguien desaparecido.

Amigos y familiares explicaron al medio Punto de Corte que su última conexión en la plataforma de mensajería WhatsApp fue a las 06:50 pm del jueves 27 de febrero. Pero no fue sino hasta el pasado 3 de marzo cuando familiares y allegados organizaron una campaña a través de la red social Twitter con la etiqueta: #QueAparezcaAliDominguez para denunciar su desaparición.

Domínguez había denunciado presuntos hechos de corrupción en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y sus compañeros de organización habían informado que Alí había sido víctima de una golpiza por parte de presuntas personas al servicio de las autoridades de esa casa de estudios.

Domínguez había informado para ese monento a sus compañeros ser víctima de amenazas de muerte y les pidió que si llegaba a pasarle algo, no menguaran en “la lucha por una transición pacífica y democrática en el país”.

Alí “se declaraba profundamente chavista, pero que estaba en contra del sistema totalitarista y la dictadura que tiene Maduro. Actualmente pertenecía al espacio de la disidencia chavista en la plataforma Unión y Libertad, que no es un partido político, sino un espacio de confluencia donde se desarrollaba como línea estratégica la reconciliación nacional”, explicó un familiar al medio Punto de Corte.

El joven apareció finalmente en el hospital el martes 5 de marzo, luego de ser identificado por su hermano, quien narró las terribles condiciones en las que se hallaba el jovencito. Estuvo en estado de coma debido a traumatismos graves en el cráneo.

Allegados al joven informaron que los porteros del Domingo Luciani no permitieron el ingreso de su hermano, Jesús Domínguez, ni de amigos, pese a la insistencia durante los días domingo 03 y lunes 04 de marzo. El personal de seguridad del centro médico aseguraba que no habían pacientes con las características de Domínguez. No fue sino hasta el 5 de marzo cuando su hermano pudo verle.

Tras ser confirmada su presencia en el hospital, el médico a cargo informó que el joven fue recibido el viernes 1 de marzo y había sido trasladado en una patrulla de la PNB, bajo el reporte de que había sido hallado en la autopista Francisco Fajardo luego de ser arrollado.

Sin embargo, el joven disidente no presenta lesiones en el resto del cuerpo, por lo que familiares rechazan la versión oficial sobre un posible arrollamiento.

Recientemente Provea publicó un informe especial sobre ataques contra miembros del llamado “chavismo disidente”, en el que identificó a 45 víctimas de violaciones, agrupadas en vulneraciones a la libertad personal (57% de los casos), Derechos laborales (28.5%), Libertad de expresión (16.6 %), Integridad personal (11.9%) y el derecho a la justicia (7.1%).

Desde Bandera Roja repudiamos este crímen y alertamos de una posible escalada criminal y represiva por parte de la dictadura de Nicolás Maduro, que expresa el desespero de la mafia gobernante por aferrarse al poder. Además de este caso, está también el encarcelamiento del periodista estadounidense Cody Weddle y el venezolano Carlos Camacho, su asistente, puestos presos por la Dgcim.

Alertamos, denunciamos pero a la vez convocamos a acelerar los preparativos para una Huelga General de carácter indefinido que ponga fin a la dictadura de Maduro mediante una indetenible rebelión popular.

#HuelgaGeneral

#RebeliónPopular

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