Bandera Roja sobre la crisis del hermano país:

A la fecha, suman 60 los asesinados en la cruenta represión contra las protestas en Perú a raíz del derrocamiento de Pedro Castillo. Los manifestantes claman principalmente la renuncia de Dina Boluarte y la realización de elecciones generales, y en algunos menos, la libertad del derrocado presidente. Con esto, se prolonga la crisis política en medio de un descontento general que no logra ser canalizado hacia perspectivas de cambio, dada la ausencia de una vanguardia con claridad y capacidad de dirección.

La determinación fundamental del derrocamiento de Castillo es la agudización de las contradicciones interimperialistas entre EEUU y China. Son evidentes. El avance de China en América Latina es ostentoso. En Perú, con las inversiones en minería e infraestructura, se afianza su condición de principal socio. La construcción de la red ferroviaria que unirá el Atlántico con el Pacífico representa el mayor proyecto chino en América Latina, lo que podría afianzar al país asiático como hegemón latinoamericano y mundial. Es la disputa de los imperialismos por el mercado, y el mercado es el mundo.

Venezuela, Cuba y Nicaragua también son claras áreas de influencia china hoy. Pero la penetración de capitales e influencia política en Bolivia tiende a convertir a ese país andino en otro eslabón importante en torno de su cadena imperialista. Brasil, por su parte, es socio del bloque chino-ruso, siendo uno de los pilares más importantes en el bloque Brics. Colombia ya recibió lo suyo con Petro, teniendo como antecedentes la construcción del metro de Bogotá y de la autopista Mar 2, de 254 kilómetros. Chile, por su parte, cuenta con China ahora como primer socio comercial y destino de su principal producto de exportación: el cobre. Todos los países latinoamericanos cuentan hoy con financiamiento chino en distintas áreas como infraestructura, minería, petróleo, además del sector automotor y autopartes, energías renovables, servicios financieros (11%) y bienes de consumo.

Estados Unidos, por su parte, busca desesperadamente recuperar terrenos perdidos en la región por lo que, no contando con la capacidad financiera que los asiáticos han alcanzado, recurre entonces a la desestabilización política, mientras afianza los nexos económicos heredados de su reciente pasado hegemónico. Es la disputa imperialista manifestada en todos los terrenos de la vida social.

Sin embargo, la determinación principal (que no fundamental) que hizo viable el golpe de Estado contra Pedro Castillo, se resume en sus propias limitaciones. En medio de una crisis política crónica y siendo representante del nuevo bloque imperialista, no tuvo la capacidad para sortear el acoso tendido por los factores más inclinados al imperialismo estadounidense. Su impericia política se fue manifestando desde antes de ganar las elecciones, alimentada por definiciones ambiguas, en general inscritas en políticas continuistas contra los trabajadores. Fue haciendo concesiones que cavaron su derrumbe.

Su lema, “ni un pobre más en un país rico”, se convirtió en una demagogia rastrera. Así, el profesor rural de ascendencia indígena, fue electo presidente, apoyado por la población más pobre del sur del país, que vio en él una oportunidad de superar la pobreza a la que ha sido sometida. Los mismos pobres que son, contradictoriamente, los habitantes de los territorios más ricos en minerales como el litio y cobre, y más disputados en la pugna interimperialista desatada actualmente.

Castillo nunca cuestionó las inversiones del imperialismo chino, que producía numerosos conflictos con los trabajadores de las minas, mayoritariamente de población indígena. Y no lo hizo porque dio continuidad al Tratado de Libre Comercio suscrito entre China y Perú en 2009. Asimismo, manifestó que mantendría a China como prioridad en su política internacional, en lo comercial y en lo diplomático. Tampoco actuó contra las precarias condiciones de los trabajadores en Perú, la sobreexplotación, el aumento a largas jornadas laborales, la precarización del empleo en la que 8 de 10 trabajadores están por cuenta propia y sin ningún tipo de seguridad social.

De hecho, a fines de mayo y principios de abril de 2022, el mismo Castillo desató una brutal represión policial y militar contra las movilizaciones populares que rechazaban el alza del costo de la vida y los abusos de las mineras contra las comunidades. Asesinaron entonces a 8 trabajadores e hirieron a más de 40.

Las mineras chinas de Toromocho, de Chinalco, y Shougang Hierro Perú (esta última dueña de Marconna Mining desde 1992), tienen un record de conflictos laborales y sociales. Y es que las leyes peruanas son genuflexamente laxas con el cumplimiento de la regulación laboral por parte de las mineras, por lo que ninguna se siente obligada a cumplir con la regulación laboral, encontrándose los trabajadores en una máxima precariedad. Son las “zonas económicas especiales” del Perú actual, tal como se ejecuta actualmente en Venezuela y otros países, dada la experiencia china en la sobreexplotación del trabajo.

También fue durante el corto gobierno de Castillo cuando se promulgó la ley que permite hacer desaparecer los restos mortales de los presos políticos que fallezcan en prisión, negando a sus familiares el legítimo derecho de darles sepultura. Con ello, violaron todo derecho humano incluso sobre la muerte. Así, la conflictividad social aumentó un tanto más. Pero el gobierno “progresista” y de izquierda no dio respuesta a las demandas de los trabajadores en general y cavó su propia sepultura.

Poco habría de durar su flamante triunfo. Aun nombrando en su gabinete a ministros abiertamente neoliberales (exfujimoristas y exapristas), la derecha más dura del país, entronizada en el Congreso unicameral, corrupto y antipopular, se dedicó a obstaculizar su gestión hasta terminar declarando la vacancia presidencial. El Parlamento aprovechó la propuesta de Castillo de cerrar el Congreso como lo establece el artículo 134 de la Constitución de Perú, que dice que “El presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros…”. Y es que el decreto de disolución contenía la convocatoria a elecciones para un nuevo Congreso.

Pero destaca que los 41 proyectos mineros represados también fueron detonantes que condujeron a la salida de Castillo. Se trataba de más de 55 mil millones de dólares invertidos en el sector, cuya realización se encontraba a la espera de la firma del depuesto. Así, se desata una feroz lucha entre imperialista chinos y estadounidense por la adjudicación de los jugosos contratos, más aún con las ventajas que las leyes peruanas les otorgan a los extranjeros que inviertan en Perú.

Era la crónica de una revuelta anunciada. Queda hoy de manifiesto la urgencia que existe en los países semicoloniales de levantar proyectos políticos de desarrollo, soberanía y bienestar nacional y popular. En segundo lugar, se hace urgente la presencia de vanguardias o agrupaciones políticas unificadas y con capacidad de dirección suficiente como para orientar estos procesos hacia cambios reales. Hace falta, además, hilvanar programas por una nueva democracia, que echen las bases para el desarrollo, la soberanía y el bienestar popular.

Bandera Roja, por su carácter marxista leninista, por tanto, fiel al al internacionalismo proletario, se solidariza y hermana con el pueblo peruano y sus luchas por deslastrarse de la opresión de todo yugo imperialista, aupado hoy por sectores de izquierda o de derecha, pero que representan el mismo interés imperialista y entreguista hacia tal o cual imperialismo. Asimismo, saluda al combativo pueblo peruano que empieza a despertar y a enfrentar a la esclavitud moderna del envejecido sistema capitalista. Nos unimos al clamor por una Amnistía para todos los presos políticos del Perú, así como nos sumamos al llamado por la realización inmediata de una Asamblea Popular Constituyente que abra rumbos a la reconstrucción de una nueva nación, con base en la soberanía, el desarrollo y el bienestar para toda la población. Y decimos: Perú se salva si lo salva el pueblo.

 

Solo el pueblo salva al pueblo

Proletarios del mundo, uníos

Bandera roja, febrero de 2023

Comisión Internacional

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.