La economía mundial se basa y se rige por una serie de tratados entre las naciones que intentan establecer un equilibrio en los beneficios de las partes involucradas. Dentro de este tipo de documentos se encuentran los Acuerdos de Asociación Económica (AAE), promovidos principalmente por la Unión Europea.

La Unión Europea se ha encargado de establecer unos tratados comerciales y de desarrollo con los países de África, el Pacífico y el Caribe. Dichos acuerdos buscan la integración económica de los países involucrados a nivel  mundial a través de mecanismos que liberen, de forma gradual, el comercio.

Muchos son los documentos que se han firmado y que prometen mejorar el acceso a las exportaciones e importaciones entre los países del acuerdo. Son tratados que están en medio del área de libre comercio y el mercado único, donde se promueven las inversiones.

LA BÚSQUEDA DEL LIBRE COMERCIO PARA TODOS

Los 77 países miembros de este tipo de asociaciones aceptan la eliminación parcial de la libre circulación de servicios, bienes e inversiones. Los documentos que plantean dicho proceso de regulación comercial surgieron como una serie de convenios a través de la historia.

Los acuerdos antes mencionados llevaron a las naciones en el 2002 a establecer una negociación continua para alcanzar nuevos acuerdos; donde todas las partes se vieran favorecidas dentro del libre comercio.

La aplicación de las cláusulas establecidas deben ser aprobadas por la nación negociante y la Unión Europea. Esto lo convierte en un tratado bilateral. Si una de las partes no está conforme se continúa con las discusiones hasta alcanzar una opción factible para todos.

Sin embargo, los parámetros que se establezcan en los Acuerdos de Asociación Económica no prohíben que los distintos países realicen otros convenios con naciones distintas, siempre y cuando no violen los tratados ya suscritos.

Las estrategias de relación con el exterior tienen objetivos claros: abrir el mercado para las empresas europeas e introducir compañías de distintos países al mercado europeo. Las políticas que se implementan están basadas en las reglas que establece la Organización Mundial del Comercio.

ACUERDOS DE ASOCIACIÓN ECONÓMICA UN INSTRUMENTO DE LA UE

La Unión Europea se alza como el posible regulador y salvador de la economía mundial. Prometen basarse en la igualdad para la búsqueda de intereses mutuos. Sin embargo, todas sus propuestas se hacen desde un lugar privilegiado en la economía.

La Unión Europea se alza como una de las potencias mundiales. Tienen bajo su mando más del 16% de las operaciones comerciales del planeta, superando a los EEUU. Lo que genera la siguiente pregunta: ¿qué tan justos pueden ser estos acuerdos para las naciones más pobres o menos desarrolladas?

Los Acuerdos de Asociación Económica, en teoría, buscan los beneficios de todos los países involucrados. Se debe poner en la balanza los verdaderos pros y contras para entender si realmente estas negociaciones se dan de forma justa.

El libre mercado promete que las naciones o empresas puedan desarrollarse como mejor les parezca dentro de un orden poco limitativo. Los AAE son parámetros, supuestamente, justos que equilibran el libre comercio mundial.

VENTAJAS

Los países que firman acuerdos con la UE extienden su rango de exportaciones. Se abren paso a un mercado fuerte. Tienen a su disposición canales seguros para la distribución de su mercancía. Además, la opción más factible para alcanzar el desarrollo económico es entrar a los mercados extranjeros.

Los acuerdos crean relaciones cordiales de cooperación entre naciones. Promueven las negociaciones diplomáticas dentro de políticas económicas que benefician a los involucrados. Para Centroamérica, es un avance en su sistema comercial que la unión de los países de Europa permita una entrada segura de sus productos a un mercado estable y confiable.

Para la UE es un hecho positivo tener un papel protagónico en el comercio del Nuevo Continente, donde encuentra productos atractivos para los consumidores. Los Acuerdos de Asociación Económica no solo pueden beneficiar a la Unión Europea sino también al resto del mundo. Se pueden dar entre otros países como ha sucedido entre Japón y México.

DESVENTAJAS

Aunque los Acuerdos de Asociación Económica prometen beneficiar a todas las naciones por igual, muchas veces estas promesas quedan en el plano teórico. Es difícil que una nación menos desarrollada pueda encontrar ganancias de las mismas políticas económicas de una potencia mundial.

Organizaciones de carácter global han señalado la desigualdad de los AAE ante países menos desarrollados. Las reglas del juego suele ponerlas la Unión Europea, haciendo creer que los beneficios serán igualitarios, cuando ella es la que tiene una ventaja clara.

Se consideran estos acuerdos como perpetuadores de las relaciones neocoloniales.  Los países pobres del cono sur continúan produciendo materia prima para que las potencias del norte puedan comprarla a precios ventajosos.

LIBRE COMERCIO PARA QUIÉN

Los años han pasado y la balanza equilibrada que propone el libre comercio se inclina hacia el norte. Los países del sur, como los africanos, en un 65% y el 70% viven de la agricultura. Sin embargo, su precario sistema económico no puede competir con la producción agrícola de las potencias mundiales. La balanza sin equilibrio los perjudica.

Los acuerdos que promueven el libre comercio, donde la competencia desmedida rige, no evalúan las desventajas históricas que los países africanos han experimentado. Su economía está, en los primeros pasos, para alcanzar una estabilidad medianamente buena.

Los AAE obligan a equipararse con países sumamente desarrollados económicamente. La carrera por la igualdad no comienza desde el mismo punto para todos. Los sistemas económicos en vía de desarrollo deben protegerse a sí mismos antes de intentar competir con las grandes uniones comerciales.

Las asociaciones del comercio deben sincerarse ante los distintos niveles que existen en el comercio internacional. No proponen parámetros que prometen una igualdad inexistente. Las ventajas son claras en la teoría, pero en la práctica, la competencia es desleal y causa estragos tanto en la población, como en el ambiente.

Se deben examinar los tratados, no solo en el papel, también en su desarrollo real. Las ventajas que proponen podrían cumplirse si se buscaran prácticas adaptadas a las necesidades de cada sistema económico. No traerán beneficios al instante, pero sí una mejora en el bienestar de muchos países menos favorecidos.

Tomado de https://www.queeseconomia.site/acuerdos-de-asociacion-economica-aae/

 

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