Venezuela vive momentos cruciales que requiere el accionar articulado del protagonismo de los sectores sociales y de los trabajadores que han vivido el profundo deterioro de su calidad de vida, de la pérdida de muchas vidas a causa de la crisis hospitalaria y de la ausencia de medicamentos necesarios, de la pérdida del valor trabajo y el salario, de la desaparición de las prestaciones sociales como un derecho inalterable, de llevar a seres humanos a tener que comer de la basura, de la represión dictatorial y sanguinaria y un sin fin de vivencias dolorosas que reflejan una práctica incesante de violación a los derechos humanos.

En el caso de la educación, la misma ha alcanzado un estado de quiebre al punto que ha frenado la práctica de los derechos constitucionales, como es el caso que niños, jóvenes y adolescentes no puedan gozar de una enseñanza gratuita y obligatoria porque el régimen político de Maduro ha descendido a su exigua expresión el presupuesto educativo, ha acentuando la deserción y la exclusión escolar, ha desaparecido la seguridad social de los trabajadores de la educación y ha llevado al educador y a su grupo familiar a la pobreza y miseria.

Este régimen político ya cerró todas las vías para salir de esta crisis económica, política y social. Los trabajadores de la educación nos rebelamos, y no queremos seguir sufriendo este estado de cosas y, apegados a los principios democráticos y al papel que nos otorga la Constitución como formadores de ciudadanos, hacemos público nuestro apoyo al Presidente Encargado de la República de Venezuela Juan Guaidó, a la Asamblea Nacional y a los tres aspectos que abren camino a la reconstrucción nacional: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Quienes somos protagonistas del hecho educativo, hoy llamamos a organizarnos e insurgir para que al lado del pueblo hagamos posible la ruta hacia una nueva democracia.

La Unidad Democrática del Sector Educativo junto a otros sectores de la educación se pronuncia en los siguientes términos:

1. Convocar a todos los actores de la educación venezolana: educadores activos y jubilados, al resto de trabajadores de la educación inicial, primaria y media, a las universidades, sector privado de la educación, a los estudiantes, padres y representantes, a la sociedad en general a constituir una fuerza que nos reúna por la redención de la democracia y su educación.

2. Rechazar cualquier mecanismo de coacción utilizado por Maduro para mantenerse bajo esta dictadura.

3. Acompañar la convocatoria a la organización de las Asambleas de Ciudadanos, instancia del poder ciudadano para construir la nueva democracia.

4. Repudiar la brutal represión que vivieron nuestros adolescentes y jóvenes en distintos estados del país los días 22, 23 y 24 de enero.

5. Repudiar los asesinatos en manos de los cuerpos policiales del estado en medio del ejercicio del derecho constitucional a la protesta. Nos unimos al dolor que causara el asesinato de nuestro colega Gustavo Ramírez acaecido el 23 de enero en el estado Barinas.

6. Exigir la libertad de todos los presos políticos y todo aquel que se encuentre secuestrado en los calabozos de la dictadura por el hecho de ejercer su derecho a protestar. Exigimos la libertad de los profesores Aurora Suarez del estado Monagas y Gustavo Pedriquez del estado Aragua.

7. Rechazar rotundamente la utilización de los planteles educativos para hacer prácticas de tiro y orden cerrado de los grupos milicianos, como ocurrió el 5 de febrero en el Liceo Lindolfo Márquez, ubicado en Sabaneta, población del Estado Barinas.

8. Impugnar la persecución y el hostigamiento que tienen las Zonas Educativas hacia los educadores que están ejerciendo el derecho a la organización, participación y protesta en defensa de sus derechos laborales y por la restitución de la dignidad de la carrera docente.

9. Llamar a los trabajadores de la educación a ejercer, con fuerza democrática, la protesta como legítima acción humana y práctica civilista del derecho para rechazar la represión y la violación de los derechos humanos, las conquistas y reivindicaciones sociales de los venezolanos.

10. Proponer la constitución de instancias organizativas como Comités en defensa de la Educación Democrática y de los derechos laborales en cada centro de trabajo.

Tal como lo expresó el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa “La educación es una función política y la más política de las actividades del hombre, porque por medio de ella se forja la nación, se orienta el porvenir y se impulsa el progreso de los pueblos”. Los trabajadores de la educación, al lado del pueblo. estamos llamados a contribuir en la conquista de una sociedad realmente soberana y democrática, que pasa imperiosamente por el cambio político para así construir una educación consustanciada con los principios constitucionales, que garantice la formación de un ser humano preparado para el ejercicio ciudadano de la vida, para la producción y el logro de un país de bienestar.

Organizaciones firmantes:

Parlamento Educativo.

Movimiento Pedagogía Progresista.

Movimiento de Educadores Simón Rodríguez.

Movimiento Luis Beltrán Prieto Figueroa.

Consenso Educativo.

Federación Venezolana de Maestros.

Asociación de Profesores de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador.

Secretarios Nacionales de Educación de los partidos: Copei, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Voluntad Popular, Alianza Bravo Pueblo, Bandera Roja, Primero Justicia, Movimiento Progresista de Venezuela, Avanzada Progresista, Alianza del Lápiz.

Asociación de Profesores Jubilados y Pensionados Unidos de la Región Capital.

Asociación de Profesores Jubilados y Pensionados Unidos del Estado Aragua.

Sindicato de Profesionales de la Docencia del Estado Yaracuy.

Fundación Arturo Uslar Pietri.

Dirigentes sindicales nacionales del magisterio.

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