En un día como hoy, pero de 1957, los estudiantes decidieron dar un paso al frente para encarar la cruenta dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Con arrojo y valentía convocaron a la calle y a la huelga generalizada para lograr la salida del dictador del poder. Sin esa acción estudiantil en las calles de Caracas y otras ciudades del país, no hubiera sido posible ver, un mes y 2 días después, la huida del dictador.

Hoy, 64 años después, cuando Venezuela vive la primera dictadura del siglo XXI, es menester recordar esa gesta estudiantil que tuvo éxito porque la unidad nacional ante el régimen dictatorial fue lo que privó. Porque los partidos y las organizaciones civiles, sindicales y sociales de entonces, aglutinadas en la Junta Patriótica, comprendieron la necesidad de dejar de lado el sectarismo y los intereses particulares para llevar a cabo la principal tarea del momento: desplazar del poder al régimen dictatorial.

En la circunstancia actual también se nos presenta la necesidad de lograr un cambio político en el país. Los niveles históricos de pobreza, miseria y destrucción, que hemos alcanzado, no aguantan más dilaciones en esta tarea. Debemos detener la situación de sufrimiento en la que se encuentran las mayorías nacionales. Es necesario que asumamos responsablemente el clamor de todo un país que quiere aca

bar con el yugo y romper las cadenas que lo mantienen como esclavo en esta dictadura.

Cancelar los errores y obrar con el sentido histórico que demanda el momento. Cimentar en nuestra práctica política una conducta de unidad sincera, de desprendimiento, solidaridad, y rechazo a las mezquindades, el hegemonismo y el sectarismo que no contribuyen con la formación de un movimiento fuerte y poderoso, capaz de detener las tropelías de la dictadura y terminar con su derrota definitiva.

Es momento para que los universitarios seamos ejemplo y demos un paso al frente en defensa de la universidad autónoma, democrática, científica y popular. De levantar un movimiento nacional para acabar con la sombra que cubre a nuestras universidades y al país. Revivir la esperanza sobre la posibilidad de superar esta época de oscurantismo para abrirnos caminos hacia una nación donde florezca la ciencia y el avance científico-técnico, en la búsqueda del progreso y el bienestar colectivo.

Nosotros, jóvenes que hemos nacido y crecido en dictadura, queremos no solo recordar la gesta patriótica de los estudiantes de 1957, sino que declaramos que seguiremos su ejemplo victorioso para así construir una nueva democracia de progreso, desarrollo y bienestar.

Ahora más que nunca vale el grito que lanzaron los jóvenes de 1957

¡ABAJO LA DICTADURA!

Unión de Jóvenes Revolucionarios

Juventud de Bandera Roja

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