Los resultados de los comicios del pasado domingo 8 refuerzan las razones para la convocatoria de una Constituyente originaria y plenipotenciaria. El descarado abuso de poder para favorecer al polo oficialista, la hegemonía comunicacional, el uso de los tribunales y de todo el aparato de Estado para favorecer la estrategia electoral del partido de gobierno, reafirman que esta gente no va a jugar limpio en ningún caso. Que se van a aferrar agónicamente al poder, haciendo todo para mantenerse en él.
Los números nos dicen que la mayoría de los electores no votó por el polo oficialista. Que la MUD y el PSUV son las agrupaciones políticas de mayor fuerza electoral. Que a pesar de todo el ventajismo, el peso de la oposición equilibra las fuerzas en disputa. Que en las ciudades principales la mayoría la hace la tendencia democrática. Que allí es más clara y consciente la voluntad de cambio. Que estamos acumulando fuerzas y que avanzamos en la conquista de alcaldías. De gran simbolismo las victorias en Barinas y en Maturín y la recuperación de la alcaldía de Barquisimeto, Valera y Valencia, para solo mencionar algunos de los importantes espacios recuperados.
Sin duda la abstención nos afectó. No logramos alcanzar la meta de superar, en la tarjeta de la MUD, la votación nacional del polo oficialista como nos habíamos propuesto. Esto obliga a la reflexión y a los cambios internos que garanticen a la unidad superar deficiencias y mejorar la calidad de nuestro trabajo político. A una mejor y más adecuada estrategia general y electoral, a la reorganización de la fuerza unitaria y a elevar la eficacia en la acción política. A reconstruir el compromiso histórico para adecuarnos a los requerimientos de estos tiempos de crisis general y de descomposición del régimen.
Estas elecciones -como bien lo dijimos en la campaña- no iban a resolver los graves problemas que hoy confronta nuestra sociedad. El camino al abismo para donde se está empujando al país, junto a las erráticas y demagógicas políticas impulsadas desde el gobierno -y que una vez pasadas estas elecciones llegarán a un conjunto de medidas que van a impactar dramáticamente a los sectores de menos recursos y a la clase media- nos comprometen a la resistencia, a la protesta y a la lucha por encontrarle salida a la crisis y por salir de un gobierno que agrava la situación y que no está en capacidad de conducir a la superación de la difícil situación que hoy agobia nuestro pueblo. Por estas y muchas razones más, la Constituyente es la salida que más conviene. Factible, conquistable en la lucha y que pone en manos de la ciudadanía la solución de este problema que no encuentra cauce bajo este liderazgo fracasado y agotado históricamente, que nada bueno le dice a Venezuela y que resbala sobre los mismos errores.
Gabriel Puerta Aponte
Secretario General 
Bandera Roja

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