En mayo, el Presidente de la República, ante el resurgir de la protesta del magisterio en reclamo de un ajuste salarial que compensara el alto costo de la vida y la inflación, anunció en cadena nacional el adelanto de las negociaciones de la Convención Colectiva de Trabajo de los Educadores cuya fecha de vencimiento era el mes de octubre de 2015 y ordenó a su Ministro de Educación de entonces, Héctor Rodríguez, para que adelantara los trámites y se firmara este instrumento laboral antes de la finalización del año escolar 2014-2015. Producto de aquellas presiones y un paro escolar de 24 horas el gobierno realizó un primer incremento de 50% y en el mes de octubre otro de 30%, ambos extra-contractuales que, frente a una inflación y especulación desbordadas, resultaron insuficientes y el educador continúa siendo el peor remunerado de la administración pública.
No sólo culminó el año escolar el pasado mes de julio sino que en pocos días culmina el año 2015 sin que el gobierno nacional honrara su compromiso de firmar una Convención Colectiva que ahora agrupa además de los docentes, al personal obrero y administrativo del MPPE, lo que ha devenido en mayor dilación y estancamiento ya que el MPPE pretende unificar en un sólo contrato condiciones de trabajo de distinta naturaleza.
Estas discusiones apenas comenzaron el pasado 5 de noviembre y hasta la fecha sólo se han aprobado 3 cláusulas de definiciones, de un total de 134. Aún el patrono no realiza su oferta de cláusulas económicas y sociales, lo que evidencia un incumplimiento del Presidente de la República, quién se burla de los docentes al no cumplir su palabra de firmar la Convención Colectiva de Trabajo antes de finalizar el año 2015, negando así un verdadero y decente ajuste salarial, seguridad social y mejores condiciones de trabajo. 
La representación del MPPE sólo se ha limitado hasta ahora de tratar de imponer nuevas cláusulas de contenido político que no responden a las exigencias contractuales y ello constituye una desnaturalización del instrumento laboral y una clara estrategia dilatoria con fines inconfesables. Ahora con el cambio de ministros anunciado pero no concretado, este Contrato Colectivo no tiene perspectivas ciertas de ser firmado en un corto plazo, lo que obliga a las organizaciones sindicales a reactivar los mecanismos de acciones para exigir sean ofertadas de una vez por todas las cláusulas con incidencia económica y que esta Convención se firme a más tardar en el mes de enero de 2016.
Sumado a ello, este magisterio se está activando para participar como actor fundamental del hecho educativo, en la elaboración de los instrumentos legales engavetados por el actual régimen anti-obrero y que tienen que ver con la elevación de la calidad de la enseñanza y la protección social del educador a objeto de que sea dignificada y elevado el respeto y prestigio social de la profesión docente.
Vamos a participar e impulsar desde las bases de docentes en todos los planteles del país en la elaboración de las propuestas de los proyectos de Reforma a la actual Ley Orgánica de Educación para darle a nuestra educación el verdadero sentido Democrático, Popular, Científico y de Calidad, la Ley del Ejercicio de la Profesión Docente para despartidizar y despolitizar su ingreso y ejercicio, la Ley del Ipasme para convertir a este Instituto en un verdadero instrumento de previsión y seguridad social para sus afiliados y devolverlo a sus trabajadores y afiliados; la Ley del Fondo de Pensiones y Jubilaciones para que los trabajadores gocen de pensiones dignas y sean canceladas sus prestaciones oportuna e inmediatamente al retiro laboral del trabajador, y las leyes de los Bonos de Salud y Alimentación para todos los Pensionados y Jubilados de la Administración Pública.
Estas leyes y un Contrato Colectivo Digno serán objetivos de lucha de los educadores venezolanos y desde el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez estamos comprometidos a impulsar estas exigencias que van en el sentido de mejorar y elevar la calidad de la educación venezolana para fortalecerla y ponerla al servicio del interés nacional y no al de una cúpula o élites que solo buscan perpetuarse en el poder. 
Esperamos de la Nueva Asamblea Nacional la receptividad de estas exigencias para que se haga justicia social con la educación y el magisterio venezolano.
2016: Año para dignificar la educación y la profesión docente
Contrato y Aumento Digno en Enero 2016

Aprobación de las Leyes de la significación de la educación y la profesión docente para el 2016
Organización y lucha 

Movimiento de Educadores Simón Rodríguez.‎

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