El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró en el mes de septiembre al menos 497 protestas. Las exigencias se orientaron hacia derechos laborales 187 (38%), solicitud de vivienda digna 168 (34%), demandas por seguridad ciudadana, derechos de personas privadas de libertad, participación política, derecho a la justicia un total de 125 (25%), y exigencias educativas 17 (3%).
Trabajadores lideran el ranking de la conflictividad
En septiembre el sector laboral congrega el 38% de los conflictos a nivel nacional. Con un incremento de 4 puntos en comparación al mes anterior cuando registró 34%. Estos datos reflejan la consolidación de las luchas de los trabajadores por noveno mes consecutivo.
La ausencia de respuestas efectivas por parte de las autoridades de gobierno incide directamente sobre esta cifra. Se reiteran las exigencias hechas en los meses anteriores: pago de pasivos laborales, discusión de contratación colectiva, estabilidad laboral, aumento de sueldos y salarios, entre otros aspectos reivindicativos.
Las modalidades de protesta que más utilizaron los trabajadores fueron: paralización de actividades, cierres de calle, asambleas y concentraciones. El estado Bolívar y la Región Capital reportan los índices más altos de conflictividad laboral para este mes.
Se incrementa la conflictividad en el sector vivienda
Los conflictos relacionados con el derecho a la vivienda mantienen la tendencia hacia el crecimiento, en este mes alcanzan el 34% de las tensiones registradas a nivel nacional. Con un incremento de 2 puntos en comparación con el mes anterior cuando fue de 32%. Los principales centros urbanos del país se caracterizan por ser las zonas clave para las demandas de los vecinos. Las protestas fueron realizadas principalmente por los damnificados que se encuentran en refugios y hoteles habilitados por el gobierno para ubicar, de manera temporal, a las personas sin vivienda. También se destaca la presencia de habitantes de distintas comunidades exigiendo mejoras en el servicio eléctrico y agua potable.
Personas privadas de libertad
El sistema penitenciario mantiene altos niveles de conflictividad, aunque con una leve disminución en comparación con los meses previos, principalmente los índices alcanzados durante la crisis carcelaria reportada en el mes de junio. Durante este mes los voceros del Ministerio de Servicios Penitenciarios anunciaron la ejecución del plan de humanización de las cárceles venezolanas, con el objetivo de garantizar los derechos humanos de los internos. Sin embargo, desde la creación del nuevo ministerio se han registrado más de 40 eventos violentos, con un saldo de 60 heridos y 30 fallecidos, según cifras de la organización de derechos humanos Una Ventana a la Libertad (http://www.ventanaalalibertad.org/, 2011). Por otra parte, se destaca que los privados de libertad y sus familiares realizaron la mayor cantidad de huelgas de hambre durante este lapso, esta situación refleja la desesperación de los manifestantes frente a la ausencia de respuesta de las autoridades.
Tensiones por seguridad ciudadana
Desde del mes de julio se observa un incremento sostenido en las tensiones relacionadas con la seguridad ciudadana, debido a los altos índices de inseguridad que se registran en los principales centros urbanos del país. Transportistas y vecinos protagonizan las principales acciones de exigencia de este derecho humano durante el mes de septiembre. Concentraciones, caravanas, paralizaciones y asambleas fueron las modalidades de protesta que más emplearon.
Se radicalizan las formas pacíficas de lucha
En septiembre continúa la radicalización de la protesta pacífica, registrando al menos 14 huelgas de hambre.
En los primeros nueve meses de 2011 se pesquisan 134 huelgas de hambre. 12 en enero, 21 en febrero, 19 en marzo, 11 en abril, 8 en mayo, 16 en junio, 15 en julio, 18 en agosto y 14 en septiembre.
Personas privadas de libertad y sus familiares fueron los principales representantes de las huelgas de hambre durante este mes.

1 Comentario

  1. El descontento se incrementa, pero falta organizar ese descontento en acciones políticas mas concretas. Por ejemplo, las protestas ocurridas en Naiguatá y la Colonia Tovar pasan de ser simples fenómenos a ser una corriente que necesita dirección y organización. Bandera Roja debe analizar todos estos hechos de la lucha social venezolana con mayor profundidad.

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