CON MOTIVO DEL INICIO DEL
AÑO ESCOLAR 2009-2010
El Movimiento de Educadores Simón Rodríguez con motivo del inicio de las actividades académicas en todo el sistema educativo venezolano, se dirige a la nación, y en especial a los padres y representantes, a los estudiantes y educadores de la educación oficial y privada en todos sus niveles y modalidades para expresar nuestro llamado a concurrir a las aulas de clase este lunes 21 con el espíritu que siempre caracteriza al noble pueblo venezolano, en armonía, con paz y alegría, pero con la firme e inquebrantable disposición de defender los valores y principios vigentes que rigen la educación democrática, científica, popular y de calidad.
Despejamos así, la insidiosa y maliciosa campaña que ha intentado construir el gobierno nacional en el sentido de que los sectores democráticos vamos a promover actos de violencia con el fin de paralizar el inicio de las actividades escolares a propósito de la nueva Ley de Educación. Denunciamos que la estrategia de la violencia es promovida por el gobierno y el oficialista PSUV ya que sólo a ellos interesa seguir amedrentando, atemorizando y criminalizando el ejercicio pacífico de la protesta ciudadana y la disidencia política, para intentar apartarnos de la ruta democrática y electoral a la que tanto le teme el asustadizo régimen autocrático.
Es un contrasentido pedagógico y una grave irresponsabilidad, que el propio Ministro de Educación pretenda convertir las escuelas en un campo de batalla política cuando le ordena a la militancia del partido de gobierno que tomen los recintos escolares como parte de un Mal llamado plan “La alegría vuelve a la escuela” pero que de materializarse sería más bien un triste y traumático regreso a clases que no se merecen nuestros niños y jóvenes. Se equivoca señor Ministro Héctor Navarro si cree que las comunidades y sectores educativos democráticos vamos a caer en su anti-académica estrategia provocadora y distraccionista. Déjese de amenazar a los educadores, no atemorice ni siembre desasosiego en la comunidad educativa ni en nuestros niños. En este sentido hacemos responsable al gobierno nacional y al Ministro de Educación de cualquier acto de violencia que se cometa contra cualquier educador o miembro de la comunidad educativa.
Ocúpese más bien señor Ministro de tener en buen estado físico y bien dotadas de recursos didácticos y tecnológicos para el aprendizaje, de materiales de limpieza, de la dotación de los programas de alimentación escolar, para cuando comiencen las clases a los aproximadamente 23 mil planteles oficiales del país, que para eso le han aprobado en los últimos tres años planes excepcionales de inversión por más de 4 BILLONES DE BOLIVARES. Ustedes deben rendirle cuentas al soberano y explicar por qué siguen existiendo miles de escuelas deterioradas.
Ocúpese señor Ministro de mejorar las paupérrimas condiciones laborales y socio-económicas en las que se encuentran los educadores venezolanos, quienes ni siquiera tienen en estos momentos la protección a su seguridad social como consecuencia de la paralización una vez más de los seguros de HCM por negligencia de su despacho al no cancelarle la póliza correspondiente a la empresa aseguradora.
Ocúpese señor ministro de garantizar la educación a los más de 4 millones de niños y jóvenes en edades comprendidas entre 0 y 19 años y que actualmente están excluidos del sistema escolar.
Ocúpese señor ministro de no seguir cerrando planteles educativos como lo admite en su propia Memoria y Cuenta de 2008, cuando se redujeron en 606 el número de planteles oficiales.
Ocúpese señor ministro de garantizar que todos los jóvenes de los liceos públicos van a tener profesores de Física, Química y Matemática para que no les sigan promediando las notas por el déficit de estos docentes en esas especialidades y así tengan una mejor formación y sin discriminación.
Ocúpese y evite señor ministro que producto de la inseguridad, la pobre educación para los pobres y las malas condiciones físicas de miles de planteles, más de 120 mil niños migraron a la educación privada en el año escolar 2007-2008 disminuyendo así la matrícula escolar oficial.
Estos son entre otros, los verdaderos y reales problemas sociales presentes en nuestra maltrecha educación popular a la que ustedes, como administradores de los cuantiosos recursos que han ingresado al país, deberían avocarse a resolver sin excusa alguna y no a tratar de distraer al pueblo con una confrontación polarizante de una Ley de Educación que en el contenido no dice ni una sola letra de cómo resolver estos problemas, que olvidó señalar el cómo se dará la formación académica de los escolares, que no atiende los aspectos pedagógicos, ni profesionales de la docencia; por el contrario es una Ley para controlar a la sociedad, al docente, al estudiante en función de la hegemonía y el continuismo del régimen en el poder. De allí que casi todo su contenido gire en torno a la organización social, las medidas controladoras, interventoras y sancionatorias.
Es una Ley que convierte la escuela en un centro de acción político-partidista y no de formación y aprendizaje, que promueve el adoctrinamiento y el dogmatismo. Es una ley que destruye la carrera docente, la autonomía universitaria y del movimiento estudiantil; que ataca a la educación privada y excluye la modalidad de educación religiosa. Es una ley que otorga responsabilidades pedagógicas y administrativas a organismos no académicos e institucionaliza el fracaso escolar, es una ley en definitiva que promueve una pobre educación para los más pobres.
Para tal fin las comunidades educativas, los educadores, los estudiantes y los colectivos sociales y comunales organizados en torno a los centros educativos deben dar la lucha por una educación digna de manera democrática para lo cual es fundamental:
Ø Conocer, difundir y debatir crítica y objetivamente, los contenidos e implicaciones de la nueva Ley Orgánica de Educación en todos los ámbitos a través de asambleas, reuniones, conversatorios.
Ø Vigilar de manera activa y crítica el cumplimiento de los principios constitucionales a la participación democrática, a la no injerencia político-partidista dentro de los planteles escolares (art. 104); la libertad de pensamiento y de conciencia (Art. 57 y 61); el respeto a todas las corrientes del pensamiento (Art. 102); los valores de justicia, la vida, el pluralismo político, la paz, la igualdad, la ética, la solidaridad y la preeminencia de los derechos humanos (Art. 2)
Ø El docente como máxima autoridad del proceso pedagógico dentro del aula, no se le debe interferir en su labor académico-profesional.
Ø Promover la organización y elección de la Sociedad de Padres y sus delegados por sección, la elección de los delegados sindicales de los educadores, de los delegados de vigilancia de las condiciones y medio ambiente de trabajo, la elección de los Centros y Federaciones de Estudiantes.
Ø No eludimos el reto de la democratización en las universidades, por el contrario retamos al gobierno nacional a que se realicen elecciones libres, transparentes y democráticas en todas las instituciones de educación superior y de carácter experimental, que hoy están intervenidas.
Ø Los derechos adquiridos educativos, académicos, laborales, sindicales, políticos y civiles de los estudiantes, docentes y padres están plenamente vigentes. Conócelos y defiéndelos. Denuncia cualquier arbitrariedad ante el sindicato, la organización estudiantil, la Sociedad de Padres y organismos de derechos humanos.
Ø Las organizaciones de la comunidad, colectivos sociales y consejos comunales deben asumir el rol de contraloría social y los exhortamos para que denuncien ante los organismos competentes el mal estado y las deficiencias de los planteles escolares donde estudien sus hijos, por cuanto ellos merecen una educación digna y de calidad.
Ø Participar activamente en la elaboración, discusión y aprobación de las nuevas Leyes Especiales y los Reglamentos que se desprenden de la aplicación de la nueva LOE. Para lograr la derogación de esta ley, hay que organizarse con miras a ganar la mayoría en las elecciones de la AN.

Ø Promoveremos la constitución de un gran frente nacional en defensa de la educación democrática, científica, de calidad y popular que agrupe a todos los sectores educativos.

Ø Por último hay que exigir al gobierno nacional la libertad para todos los presos políticos y el cese a la represión y persecución contra el movimiento popular y sus dirigentes.

Dirección Nacional del Movimiento de Educadores Simón Rodríguez:
Raquel Figueroa, Armando Barreto, Pedro García, Teodomiro Aguila, Ramón Astudillo, Blanca Algarra, Saúl Pérez, Jesús Guerrero, Iris Álvarez, Marcos Suárez, Rafael Castro, Alcides Bracho, Marlon Quintero.

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