Trabajadores buscan vivir en democracia

Reportaje de @XabierCosco en TalCual: 07/02/2011

La vigencia del sindicato y la contratación colectiva fueron consignas de los manifestantes

Dirigente de Carbonorca aseguró que hay dos autores de Casas Muertas: Otero Silva y Hugo Chávez

XABIER COSCOJUELA
Los gestos en la vida como en el sindicalismo valen más que mil palabras. La marcha no partió de Parque Carabobo, ni culminó en la Plaza O’Leary, en El Silencio, sino que arrancó en el Parque del Este y finalizó en una de las pocas zonas industriales que queda en Caracas, Los Cortijos. No estuvo organizada por ninguna central sindical conocida, ni fue una protesta unicolor.

La movilización del pasado sábado fue promovida por un conjunto de sindicatos agrupados en el Frente en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (FADESS), y otra de las diferencias importantes a resaltar es que hubo una participación equilibrada de trabajadores de los sectores público y privado, contrario a lo habitual donde la presencia de empleados de la administración pública es abrumadoramente mayoritaria.
Si alguien era pesimista sobre el futuro generacional del movimiento sindical venezolano, debe haber sufrido una inyección de optimismo el sábado, pues también se observó una participación importante de jóvenes, agrupados en cada una de las organizaciones de trabajadores que marcharon. El intento de algún medio audiovisual por “estudiantilizar” la manifestación, fracasó.
¡VIVA LA CLASE OBRERA!
La tarima tenía como fondo una consigna que hace muchos años no se veía: ¡Viva la clase obrera!, delante de ella intervinieron dirigentes como Pablo Castro, Froilan Barrios y Orlando Chirinos, entre otros, quienes apartaron sus diferencias políticas en aras del un programa común donde la vigencia de la democracia, el sindicato y la contratación colectiva son las piedras angulares.
Entre las peticiones del Fadess está un aumento general de salarios de 40%, rechazan la criminalización de la protesta, exigen el fin de la persecución judicial contra dirigentes laborales y la libertad inmediata de Rubén González, Carlos Chancellor y William Saud. Tampoco comparten la política de expropiación de empresas realizada por el gobierno de Hugo Chávez.
Mientras un vendedor de mandarinas ensayaba una técnica de mercadeo indirecto, para hacer notar su presencia, al gritar “el pueblo arrecho reclama sus derechos”, el dirigente sindical de Carbonorca, Emilio Campos, aseguraba que en el país había dos autores de Casas Muertas, uno era Miguel Otero Silva, el otro Hugo Chávez quien había convertido en moribundas a las llamadas empresas básicas.
Frank Quijada, dirigente sindical de empresas Polar, le sugirió al jefe del Estado que gerenciara las empresas de Guayana como Lorenzo Mendoza lo hace con Polar, para que fueran eficientes y los trabajadores tuvieran buenos salarios y condiciones de vida. No fue una marcha “lochera”, sólo para pedir aumento de salario o mejores condiciones de trabajo, fue sobre todo una manifestación con claro contenido político, de defensa de la democracia y la libertad de expresión, con una asistencia que superó la meta de los organizadores.
VAGOS
En otra parte de la ciudad, el diputado del PSUV Oswaldo Vera, señaló que la marcha de Fadess era realmente organizada por “un grupo de vagos de la CTV”. Lo dijo sin inmutarse y sin recordar que su partido tiene diez años en mora con la seguridad social del país y por lo menos cinco sin hacer la prometida reforma de la Ley del Trabajo.

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