obsolescencia  programada

Este video nos cuenta como las empresas investigan cómo reducir la vida útil de los productos que consumimos, con el fin de que compremos más, en lo que los economistas denominan una “economía de crecimiento”.

Por ejemplo: Algunas impresoras tienen chips programados para que a un determinado número de copias la impresora notifique que le ha fallado una pieza, y al ir a un técnico para que te la cambie, te dice que merece más la pena comprar una nueva.
O otro ejemplo: Las bombillas pueden durar hasta cien años, como la de la estación de bomberos de Livermore, California, que lleva funcionando desde 1901. En cambio las bombillas actuales están diseñadas para durar unas 1000 horas.

También tenemos las medias irrompibles de nailon de los años 50, que fueron retiradas del mercado por ser poco rentables (ya que las mujeres solo compraban 1 o 2 pares porque no se rompían).
Otro producto afectado es el iPod, de Apple. Esta empresa había diseñado la batería de este aparato para que al cabo de un año más o menos dejara de funcionar. Una abogada americana(de San Francisco) llevó este caso a los tribunales y Apple acordó dejar de producir baterías de estas características.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo esta práctica afecta a nuestro sistema, y cómo las empresas se enriquecen a nuestra costa, pero el problema no acaba ahí. Al comprar productos y que éstos queden obsoletos tan rápido, se generan una cantidad de residuos tremenda, que van a parar a países del tercer mundo con la excusa de que estos productos inservibles son “para cerrar la brecha digital de los países subdesarrollados”.
¿Es esto moral?
¿Acaso lo es no sólo vendernos productos que no son los mejores posibles, sino invertir fondos en investigar cómo empeorar los productos que comercializamos??

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