Nicolás Maduro, por no tener idea arremete contra las Universidades Autónomas (UA), desconociendo que en los últimos años nuestras instituciones han sido víctima de una serie de políticas agresivas por parte del Poder Ejecutivo, de distinta naturaleza e intensidad, que en mucho han contribuido a generar la crisis actual. Por lo que es importante destacar que la crisis por la que atraviesan las universidades es responsabilidad del gobierno nacional.

En los últimos 7 años, el presupuesto asignado a las UA se ha repetido sin tomar en cuenta los terribles efectos de la inflación acumulada en los últimos años, estimada en más de 130%, ni las sucesivas devaluaciones de nuestra moneda. Como consecuencia, las UA están enfrentando un déficit financiero que puede alcanzar en algunos casos el 60%, que impide la planificación racional de las distintas actividades de docencia, investigación y extensión.

Los engañosos y mínimos créditos adicionales que se han aprobado, se utilizan casi en un 90% para gastos de personal, así como para beneficios estudiantiles de diversa índole, de forma que para el crecimiento real solo queda el 10%.

Esa progresiva asfixia presupuestaria ha tenido como consecuencia, la reducción y el envejecimiento de la planta profesoral de las UA. Al jubilarse un profesor no existen recursos adicionales para contratar a un sustituto. En ocasiones se contrata a un docente solo por un lapso de uno ó dos años, o se contratan estudiantes de postgrado para que asuman funciones docentes, pero con sueldos que no alcanzan el 30% del salario mínimo. Esta situación ha afectado sobremanera la enseñanza en todos los niveles.

También estas políticas han mermado la investigación. Desde 2008 la investigación ha descendido 37.5%. 2010 Venezuela ocupaba la posición 6 en producción científica, bajando en 2011 al puesto 7 por debajo de Cuba, Colombia, Argentina, Chile, México y Brasil.

Adicional a todas estas agresiones, desde el año 2006 se han desconocido las “Normas de Homologación el sector universitario”, que suponían un ajuste de su salario y beneficios sobre la base de los índices inflacionarios y que les permitían mantener o exigir salarios competitivos, y en consonancia con sus funciones y escalafón. Actualmente, el gobierno impone, de manera inconsulta, el aumento insatisfactorio de los salarios, los ha acelerado el deterioro de las condiciones socioeconómicas de los profesores universitarios.

Existen muchos otros ataques a las UA como la imposición de normas de austeridad desde el año 2009, que limita su participación en actividades nacionales e internacionales; las agresiones sistemáticas, permitidas por el gobierno, contra autoridades, estudiantes e instalaciones universitarias; el desconocimiento de los representantes legítimos y consecuente exclusión del gremio profesoral de las discusiones laborales; las intervenciones en las elecciones internas de las UA; la creación de “universidades oficialistas”, entre otras; todas acciones dirigidas a torcer los valores y principios de autonomía, libertad y pluralismo que caracterizan a las UA, para doblegarlas a un “pensamiento único”, el pensamiento oficialista.

Debemos recordarle a Nicolás Maduro que la democracia venezolana siempre ha tenido en el desarrollo de las universidades una muestra palpable de lo que es posible construir, por ello la lucha de las UA es la lucha del pueblo venezolano. Lo invitamos a que se tome en serio la situación, que no se ampare en prejuicios ideológicos, que sus asesores le den más y mejor información, y que sea más cuidadoso en el uso de señalamientos que evidencia su gran desconocimiento del mundo universitario del país.

La MUD se solidariza con las protestas y exigencias del sector universitario y se compromete a apoyar a la Universidad autónoma, democrática, unida, abierta a todos, y a defender los valores y principios de libertad y pluralismo que le dan fundamento a la vida académica.

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