Precio del crudo se disparó tras anuncio bélico.
Reino Unido se echó para atrás a última hora.

Jesús Noel Hermoso Fernández
Publicado en diario 2001

En marzo de 2003 los Estados Unidos anunció el cese de lanzamientos de misiles Tomahawk luego de “errores” que le costaron la vida a cientos de civiles y a habitantes del territorio Saudí, aun cuando habían sido disparados contra Bagdad desde el Mediterraneo. 
Hoy, amenaza con un ataque en dos oleadas con estos mismos misiles sobre Damasco, capital Siria, según informó una fuente del gobierno norteamericano a la cadena CNN, luego que de manera unilateral y sin el respaldo del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, Washington y Londres anunciaran represalias contra el régimen de Bashar al-Assad por su presunta responsabilidad en el uso de armas químicas contra población civil, igual acusación a la utilizada contra Sadán Huseín en la
Guerra del Golfo de 2003.
El régimen sirio ha respondido acusando a la oposición. “Hemos entregado a la ONU todas las pruebas y documentos que muestran que fue la oposición, no el Estado, la que utilizó armas químicas”, dijo a los periodistas el viceministro sirio de Asuntos Exteriores, Faisal Miqdad, luego de conversar con funcionarios de la ONU. Rusia, país que ha apoyado a Damasco, respalda esta acusación como parte de un plan para realizar un ataque contra Siria.
Ya Damasco había asegurado que se defendería, incluso con recursos militares que “sorprenderán a los demás” y “con el apoyo de Rusia”, país que ha anunciado por adelantado su veto en el Consejo de Seguridad ante cualquier intervención militar sobre Siria.
Sin embargo, contrario a lo que se esperaría de los socialistas y sin verificación previa, españoles y franceses han coincidido en que se debe castigar al régimen de al-Assad aún sin el apoyo de la ONU, ya que “hay muchos instrumentos de la legalidad internacional y no sólo las resoluciones de las Naciones Unidas”, dijo Elena Valenciano, la número dos del Partido Socialista Obrero Español, coincidiendo con el pronunciamiento del también autodefinido socialista, François Hollande, presidente de Francia.
Por su parte, Cuba, Irán y Venezuela han mostrado su rechazo a la intervención con declaraciones como la de la Habana, en la que señalan que la crisis en Siria es “fragmentada, imprecisa y objeto de frecuente manipulación”. Estos países coinciden en señalar que una agresión al país árabe tendría graves consecuencias porque violaría los principios de la Carta de la ONU y del Derecho Internacional y “aumentaría los peligros para la paz y la seguridad internacionales”.

Terrible beneficio. Luis Terán, internacionalista y exembajador de Venezuela en Panamá, actual miembro de la Comisión Internacional de la Mesa de la Unidad Democrática, sabe lo que significa una invasión. Vivió el restablecimiento de Panamá posterior a la invasión norteamericana contra el régimen autoritario de Manuel Noriega.
“Una guerra en Siria va a traer dos consecuencias sobre Venezuela. La primera es que a finales de noviembre el incremento en los precios del petróleo va a brindarle al Gobierno un ingreso extraordinario que será utilizado en su remate de campaña de cara a las elecciones del 8D, asegura el diplomático.
El dirigente de Un Nuevo Tiempo, agrega que el segundo aspecto tiene que ver con que “el gobierno de Maduro ha apoyado abiertamente al gobierno de Bashar al-Assad. Ha apoyado el autoritarismo de ese régimen discriminatorio que ha conducido de manera criminal a la crisis en Siria”.
Advierte que esta crisis es un alerta que debe atenderse “si Venezuela se mantiene en esta vía autoritaria, ya que Maduro nos puede conducir a una crisis como la de Siria”. Asegura que la comunidad internacional está muy atenta a todo lo que pase en Siria, y en Venezuela de manera muy especial por estas dos razones que, siendo contradictorias, son el resultado de un mundo cuyas fronteras informativas y de interrelaciones quedan para los mapas.

Petróleo revuelto, ganancia de productores. El petróleo West Texas, una referencia importante para el precio del crudo venezolano, se disparó ayer a 110,29 dólares el barril y superó la barrera de los 109 dólares por primera vez en 18 meses como primera reacción ante el inminente ataque militar contra el país árabe. 
Varios analistas coinciden en señalar que las consecuencias de una intervención en Siria van más allá del propio país y afectará de manera directa la producción petrolera, beneficiando con el precio a los grandes vendedores de crudo como la norteamericana Chevron, las inglesas Shell y BP y a países como Arabia Saudita, Kuwait y Venezuela.
“Siria ha estado en el frente de una guerra de poder entre potencias regionales, y ponerse de un lado u otro en Siria es ser arrastrado a esta guerra entre Irán, Rusia, Arabia Saudita, Kuwait”, dijo Amrita Sen, de la consultora Energy Aspects a Reuters.
Oliver Jakob, de la consultora del sector petrolero Petromatrix, explicó que Siria podría significar un riesgo a los envíos de crudo desde Irak y Azerbaiyán. “La bahía de Iskenderun, en Turquía a unas pocas millas de la frontera con Siria, es una importante ruta de exportación para el crudo de Irak y Azerbaiyán”, afirmó.
Carlos Hermoso, economista y profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, explica que el aumento en el precio del West Texas, incidirá favorablemente para Venezuela ya que son petróleos que compiten en el mercado internacional y que tienen a mantener un precio similar.
El también dirigente de Bandera Roja y miembro de la MUD nacional, explica que ese incremento en los precios “aumentará el ingreso nacional de manera directa y su reflejo será de inmediato y mediano plazo con las ventas de petróleo a futuro que realiza Pdvsa”. Asegura que de cara a las elecciones regionales, el gobierno sacará ventaja de una guerra en Siria.

EL DATO
El Brent cotizaba ayer a 116,00 dólares, luego de alcanzar un máximo en seis meses de 117,34 dólares el barril, mientras que el West Texas alcanzaba su tope más elevado respecto a los últimos 18 meses superando la barrera de los 109 dólares.

FRENAZO
El primer ministro británico, David Cameron, se vio obligado a cambiar de opinión última hora sobre ataque a Siria luego que en la Cámara de los Comunes, la oposición laborista rechazara la acción bélica sin un dictamen de la misión de las Naciones Unidas.

Bashar al-Assad. El Médico Oftalmólogo asume la jefatura de Estado del Gobierno tras la muerte natural de su padre, Hafez al-Assad, quien gobernó Siria durante 30 años bajo un modelo despótico. La muerte accidental de su hermano, heredero de la presidencia, hace que el Partido Baath lo proclamara como candidato único en el año 2000 y gana la presidencia, gobernando ininterrumpidamente hasta ahora. Ha enfrentado una rebelión de la oposición respaldada por EEUU y Reino Unido desde 2011, pero actualmente ha logrado relativo control sobre el territorio sirio, a pesar del armamento y tecnología que ha logrado la oposición.

Barack Obama. Primer mandatario negro de los Estados Unidos y ganador del premio Nobel de la Paz, actualmente ha lanzado una amenaza contra siria que guarda paralelismos sorprendentes con la guerra  desatada contra el Irak de Sadán Huseín en 2003 por parte de su antecesor, el presidente George Bush, propietario de la más grande empresa petrolera norteamericana. Celebró el 50 aniversario del discurso de Martin Luther King pero en sus palabras no hizo referencia alguna al inminente ataque contra Siria. Aseguró que los objetivos de igualdad de Luther King “siguen sin cumplirse”.

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