Primicias24.com- El Secretario Nacional de la Unión de Jóvenes Revolucionarios (UJR), Juventud de Bandera Roja, Daniel Enríquez, es uno de los principales actores del Proyecto de Ley de Bienestar Estudiantil, norma que surge del seno de su organización pero que va dirigida a todos los estudiantes del país. 
El dirigente, oriundo de Valera estado Trujillo, estudia 5to semestre de Ciencias Químicas en la Universidad de Los Andes (ULA), desde donde fecunda este instrumento legal, goza del beneficio de residencia estudiantil y hasta este año pertenecía a ese sector que considera privilegiado pues tenía una beca del Estado (Funda Ayacucho), la cual le fue quitada. 
Junto a las estudiantes de Derecho Linda Hernández (5to año) y Alma Núñez (3er año) redactaron esta propuesta objetiva de desarrollo, de crecimiento para el país subyacente del mejoramiento de las condiciones del estudiante, con ello, de la calidad humana y profesional del venezolano.
¿De dónde surge la idea de realizar este Proyecto de Ley de Bienestar Estudiantil? 
Sinceramente, de un Comité Directivo Nacional de la UJR. La antigua Dirección Nacional de la Juventud aporta una línea nacional para la lucha por el aumento general de las becas, a partir de allí comienza a generarse este debate tanto en los albores de las juventudes políticas, como en el movimiento estudiantil en general. 
Se empieza a generar entonces, en Mérida solamente debido a que el movimiento estudiantil se encuentra demasiado disperso y es esta la ciudad que por excelencia tiene mayor prominencia en términos de lucha estudiantil universitaria, y, desde la UJR, proponemos una ley para levantar el ánimo a los estudiantes en sus justas reivindicaciones. 
¿Parten de alguna experiencia previa en la elaboración de instrumentos legales similares? 
Un compañero de la Juventud lo hizo en 1994. Propuso un Proyecto de Ley de Pasaje Estudiantil, el cual esta engavetado pero tiene plena vigencia y prontamente podremos rescatarlo. 
¿Por qué el Bienestar Estudiantil en términos generales y no hacer normas particulares para cada caso (becas, comedor, transporte…)? 
Aquí en Mérida, la UJR encabezando la tarea, redactamos un proyecto de ley que al principio era focalizado en el aumento de becas, pero luego entendimos que debíamos ampliar el panorama al bienestar estudiantil de modo que se garantice al estudiante todas las condiciones para que pueda desarrollar y culminar sus estudios de manera satisfactoria. 
Particularizamos en los distintos capítulos de la ley, así somos más eficientes en términos de tiempo, además de que es la mejor manera, pues el movimiento estudiantil necesita activarse y este proyecto nos pone en la obligación de luchar. Decía un poeta español “sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen”, es un llamado a la lucha, que no tomamos literalmente claro. 
¿El hecho de que sea una propuesta de la UJR pudiera excluir a algunos sectores? 
De ninguna manera, ni siquiera a la burguesía porque esa gente no estudia. La ley nace en el seno de la UJR, pero tiene un ámbito de amplitud. Tenemos el apoyo contundente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la ULA y de la UCV, con los cuales hemos desarrollado la holgura del proyecto porque esta ley es para los estudiantes en general, especialmente para los pobres, para los excluidos. 
¿Tiene entonces una connotación clasista? 
Por supuesto, en función de que va a los más desposeídos, a los que tenemos menos posibilidades de estudiar en una universidad. Pero no nos circunscribimos a eso, sino a que todos quepan, sin exclusión y sin caer en la contradicción de que el problema viene de la universidad para no señalar que el presupuesto necesario para mantenerla en buen funcionamiento viene del Estado, entonces entendemos que el excluyente en realidad es el gobierno nacional. 
¿Qué busca el gobierno al no aportar el presupuesto que se considera justo? 
El cierre técnico y la justificación de la intervención. Hace 11 años intervino todas las universidades experimentales y los colegios universitarios y el movimiento estudiantil permaneció silente ante ello. 
¿A que se debió tal pasividad? 
A un movimiento estudiantil desgastado que no se expresaba en términos de lucha. 
¿En qué se diferencia al actual? 
Continúa desgastado, pero hay que entender que quien más representa los intereses de las universidades, sobre todo las autónomas, son los estudiantes quienes entendemos la autonomía y la defendemos. En los últimos tiempos hemos visto más a profesores y autoridades defendiendo la universidad que a los mismos estudiantes, eso no puede ser, es antinatural. 
Ahora, lo que busca el gobierno es intervenirla mediante subterfugios administrativos que es donde enfoca todo su esfuerzo y genera toda esta pelea. 
¿Por qué el gobierno, según dices, promueve el descontento al no aportar el presupuesto que consideran justo? 
Un gobierno que busque crecimiento tiene que hacerlo, bajar el presupuesto digo, pero no estoy seguro de que el actual piense en siquiera un ribete progresista. Parece que no le importa, pero la verdad es que no necesita que se gradúen científicos, ingenieros, en fin profesionales. Lo evidenciamos en su comportamiento con las transnacionales, con la gran burguesía internacional, con la oligarquía financiera con estos convenios que tenemos con empresas Chinas, Bielorrusas y de otros lugares. Para este gobierno, no somos necesarios. 
Ahora, para cualquier gobierno que busque el desarrollo de un país es necesario partir de proporcionar las mejores condiciones materiales para los estudiantes de modo que estén espiritualmente mejor y puedan estudiar la técnica satisfactoriamente, a eso apuesta la ley. 
¿Este proyecto está llamado a fortalecer al movimiento estudiantil y sacarlo de ese desgaste que mencionabas? 
Eso buscamos, no de su dirigencia sino de las masas. Debería fortalecerse antes de la aprobación de la Asamblea Nacional puesto que debe contar con el apoyo de los estudiantes en general. Es a ellos a quien va dirigida y necesitamos su respaldo. Tenemos que unificar un criterio de lucha política porque los estudiantes nos obligarán a ello. Necesitamos no solo el respaldo de firmas, sino en la calle defendiendo lo que nos corresponde. 
La inversión necesaria para cumplir con esta ley es mucha, ¿existe la factibilidad económica para ello? 
Por supuesto y así lo plasmamos en la ley. En esta economía rentista el ingreso petrolero es suficiente debe ser invertido no solo en bienestar estudiantil, sino en las universidades per se. De allí va a partir la posibilidad de aumentar la producción nacional. 
Pudiéramos tener una competencia económica de crecimiento, pero eso tiene que surgir de las bases. Subir el presupuesto aumenta los beneficios. Queremos más presupuesto y, claro está, ejerceremos sin dobleces la contraloría para que ese dinero no sea desviado. Hay plata para esto y mucho más. 
¿Para cuándo está lista la ley? 
Como en un mes ya se pasan parámetros de revisión técnica- jurídica. De allí haremos la presentación formal acá en Mérida, posteriormente, con la colaboración de la FCU UCV, se dará a conocer en el parlamento universitario y, por último, convocaremos una gran movilización nacional para entregarla a la Asamblea. Considero que en mes o mes y medio la estamos entregando.

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