Carlos Hermoso, Sec. Gral Adjunto de BR
y profesor universitario de la UCV
Ante el atropello y la violación de mis derechos
No van a tapar la derrota electoral que les propinó Venezuela
Me dirijo a la opinión pública en virtud de dos acontecimientos producidos desde el Ejecutivo nacional que afectan mi integridad moral y amenazan mi seguridad como ciudadano vinculado a la política y la academia. Además de ser Secretario General Nacional Adjunto del partido Bandera Roja, tengo una larga y dilatada trayectoria como docente de la Universidad Central de Venezuela.
Es el caso de que para el domingo 6 de diciembre, día del evento electoral, siendo las 10 y 15 de la mañana aproximadamente, transitando por la avenida Libertador fui interceptado por una unidad militar adscrita a la Dirección de Inteligencia Militar, servicio de contrainteligencia, misma que constaba de alrededor de 5 hombres fuertemente armados, quienes me conminaron a dirigirme a la sede de esta institución ubicada en Boleíta Norte. 
Bajo el eufemismo de que querían realizarme una entrevista, pretendieron interrogarme acerca de un sujeto que habría afirmado cuestiones que, en palabras de quienes pretendían interrogarme, formaba tal enredo que no pudieron siquiera explicarme bien, ante lo cual no estuve ni estoy dispuesto a declarar, cuestión que incluso es parte de mis derechos constitucionales.
Luego, en la noche del 9 de diciembre, en el programa de televisión que difunde Diosdado Cabello, sacan al aire un vídeo, a todas luces un montaje, en el cual un individuo supuestamente me narra cuestiones que comprometen al chavismo en la compra de votos para el día de las elecciones.
Ante esta eventualidad creo importante, ante todo, denunciar la violación de mi derecho a la privacidad, práctica que permanentemente realizan los cuerpos de seguridad al servicio del régimen contra cualquier persona, sobre todo de la oposición, aunque de ello no escapan también los del propio gobierno. Se dice, por ejemplo, que entre ellos mismos se dan ese tratamiento.
Además, es una violación a la propia Constitución ser detenido por la DGCIM, ya resulta ilegal toda vez que ese cuerpo está facultado para atender asuntos del sector castrense y no del sector civil, cual es mi condición. Se pone en evidencia, además, la manera como arbitraria y groseramente se pone a una institución castrense que debiera tener funciones serias, a recoger chismes que, aparte de ser violatorios de la privacidad de las personas, se colocan al servicio de un Gobierno en estado de descomposición. 
Si existe alguna cuestión en mi contra, deben actuar los organismos competentes y con base en el orden jurídico vigente.
Algunos amigos que forman parte del chavismo me han manifestado su preocupación por amenazas de las que han sido objeto por mantener comunicación conmigo, aún cuando se trata de intercambios políticos y académicos. Con ello, pretenden garantizar lealtades con base en la coerción. Vaya democracia.
A todas luces, el Gobierno está en medio de una campaña contra los propios chavistas toda vez que se sienten traicionados. Propio del despotismo y de mentalidades despotizadas, ven que: “a pesar de que Chávez les dio casas, comidas, entre otras cosas, lo traicionaron y ahora se van tras los opositores”, según afirman. 
Esta lógica que, además de ser propia de este tipo de regímenes, siempre fue denunciada por los revolucionarios en el periodo bipartidista. Nada de autocrítica muestran por haber destruido el país. En vez de revisar el descontento, producto de la inflación y la escasez, la corrupción y las políticas erosivas del aparato productivo, que generan un desempleo cada vez más notorio, arremeten contra los propios chavistas. Este es un gobierno en bancarrota, que se hunde cada vez más y esa no es nuestra responsabilidad.
Responsabilizo a Diosdado Cabello, quien difundió una llamada tipo montaje, con la idea, seguramente, de implicarme en cuestiones oscuras del propio gobierno y en las que para nada tengo participación alguna. Responsabilizo asimismo, al gobierno nacional y al presidente Nicolás Maduro por la supuesta investigación en la que a partir de una supuesta llamada, pretenden vincularme a una práctica aberrante que ellos han desarrollado durante todos estos años de falsa revolución, expresada en las dádivas de distinto tipo que profusamente distribuyen en cada proceso electoral.
Asimismo, acudiré a las instancias legales a las que deba asistir para proteger mi integridad y denunciar la violación de mis derechos humanos, así como el atropello a mi integridad y seguridad personal.
Sin más y esperando me ayuden a difundir este mensaje, se despide. 
Atentamente,
Carlos Hermoso
Secretario General adjunto de @Bandera_Roja
Profesor universitario
Doctor en Ciencias Sociales

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