Impostores que hacen de la desvergüenza una política

BANDERA ROJA RATIFICA SU SALIDA DE LA MUD
Los tránsfugas deben arrastrarse perennemente y sus nuevos dueños nunca estarán satisfechos de sus genuflexiones. Pedro Véliz y Dick Guanique, cual insectos de un estercolero, no tienen límites en su desvergüenza y desfachatez, pues Rodríguez Torres y Diosdado les llevan un seguimiento al dedillo para que cumplan su labor de infiltración y confusión en las filas de la oposición al actual régimen. Las declaraciones en el portal La Patilla (www.lapatilla.com/site/desmienten-salida-de-bandera-roja-de-la-mud) del segundo de los susodichos son una oda a la apostasía: mienten sobre su lealtad a la instancia unitaria, falsean la realidad interna de Bandera Roja, quieren engañar proyectando su traición y felonía sobre nosotros. Son desvergonzados a carta cabal.

Para mejor cumplir su labor, ahora aparecen como adalides defensores de la MUD, aunque a la par juegan con Pablo Medina en una cosa que llaman BUN y que también es parte de la estrategia del gobierno maduro-cabellista para dividir las votaciones dentro de la oposición. El apoyo dado por la directiva de la MUD y sus secretarios ejecutivos –al convocar a esos impostores como representantes de BR– nos habla de una concertación con altos jerarcas del gobierno para cohabitar, colaborar y, en fin de cuentas, contribuir “institucionalmente” a estabilizar a este maltrecho gobierno, y como buenos corderitos no estimular “atajos”, y mucho menos dirigir, las luchas de los venezolanos –tanto de opositores como del enorme descontento chavista– por salir lo más pronto posible de esta pesadilla que lleva a nuestro país hacia el mayor desastres de la historia contemporánea.

Engaño junto a una trampa judicial

En lo referido a nuestra legalidad interna, esos impostores echan a un lado Estatutos y reglamentos que a lo largo de más de cuatro décadas han normado nuestra vida democrática y nuestra conducta revolucionaria. Ahora quieren hacer ver que un organismo subalterno –como es el Comité Político Nacional (CPN)–, está por encima del organismo que lo elige: el Comité Central (CC), máximo organismo decisor en cuestiones de importancia nacional o internacional. Y, para más tropelía, se escudan en un tal CPN que feneció en su tiempo de duración (dos años) en mayo de 2013 y que fue sustituido por uno que eligió el CC en una reunión plenaria de noviembre de 2013, lo que deja al tal Dick Guanique fuera de nuestros organismos ejecutivos. Tienen la cachaza de seguir autonombrándose “revolucionarios” y ponen sus lomos al servicio de las disposiciones del TSJ, institución inquisidora del actual régimen despótico, militarista y represivo.

No es ninguna división

A quienes creen que esto es solo un desprendimiento de nuestras filas, les decimos que están errando el tiro y que deben averiguar más y hacerse de más elementos de juicio. Nos encontramos frente a una estrategia bastante compleja de las mafias que nos gobiernan y que hacen lo que sea para mantenerse en el substancioso negocio de rasparse la renta petrolera, así el país se vaya al cipote. Conjugan la compra abierta de factores políticos e individualidades a punta de billete, la amenaza abierta o encubierta contra sectores opositores que tienen “rabo ’e paja”, la dación de jugosos contratos a familiares y afines de altos dirigentes de partidos de oposición, y ahora con la infiltración abierta –y peor aún con la avenencia de la directiva de la MUD– con personas pagadas desde instancias gubernamentales, haciendo uso de las misiones (Negra Hipólita) o directamente facturados desde Pdvsa, como es el caso de algunos de esos reptadores.

Entre los venezolanos –tanto opositores como oficialistas– somos muchísimos más que estos apóstatas quienes nos oponemos al ejercicio tan sucio y degradante de la política. Para nosotros –pregúntenles a los estudiantes, a los sidoristas, a los cementeros, a los pobladores sin servicios, entre otros– el gobierno ha tenido la precaución de armar muy bien a sus grupos paramilitares y parapoliciales, de comprar muchísimo gas lacrimógeno “del bueno”, ballenas, rinocerontes, fusiles, pistolas y de poner a tono a todo su andamiaje amedrentador represivo: fiscales, tribunales, carceleros.
Pero se equivocan al pensar que este pueblo es sumiso. @Bandera_Roja es solo una punta de este cuero seco, y a la vez una reserva moral y una conciencia colectiva que persevera en la búsqueda de libertad, de progreso, de independencia, de soberanía, de justicia social. A quienes con nosotros también ven la urgencia de adecentar la política en nuestro país los invitamos a unir sus esfuerzos e incorporarse a nuestras filas.
Prensa Bandera Roja

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