Ali Primera
Alí Rafael Primera Rosell, nació en Coro, estado Falcón, Venezuel el 31 de Octubre de 1942. Por su procedencia humilde desempeño varios oficios: desde limpiabotas hasta boxeador, trabajos que no lo desanimaron para continuar sus estudios. Con los campos de Paraguaná de equipaje, la primaria concluida entre pescadores y el maestro Figueredo, llegó a Caracas, adonde según sus mismas palabras, había llegado a tratar de terminar sus estudios, los cuales culminó en 1963 cuando obtuvo el título de bachiller. Al año siguiente comenzó sus estudios en el área de Química en la Universidad Central de Venezuel.
Su etapa de compositor y cantante la inicia paralelamente con sus estudios universitarios, primero como etapa de diversión y progresivamente como actividad a tiempo completo. Sus primeras composiciones “Humanidad” y “No basta rezar” fueron de gran éxito. Con esta última participó en el festival de la Canción de Protesta en la Universidad de Los Andes.
El Partid Comunista de Venezuel le otorga una beca para continuar sus estudios en Rumania, en 1968. En Europa grabó su primer L.P. titulado “Gente de mi Tierra”, que posteriormente fue vetado por el gobierno de turno en Venezuel. Debido a esto, Alí funda su propio sello disquero: “El Cigarrón”, con el cual graba 13 discos. En Suecia reconoce el olor del caramelo, en la piel de sus dos hijas: María Fernanda “Shimpi” y María Angela “Marimba”. Su regreso se produce en 1973, y en 1977 conoce a Sol Mussett, de quien le nacieron cinco hijos más: Sandino, Jorgito, Servando, Florentino y Juan Simón.
Los temas más éxitos de Alí son: “Paraguaná, Paraguaná”; “José Leonardo”; “Casas de Cartón”; “Canción Mansa para un Pueblo Bravo”; “No basta Rezar” y “Coquivacoa”.
El 16 de febrero de 1986 un fatal accidente terminó con su vida. Pero su potente voz resuena en la conciencia colectiva, porque Alí no ha permitido que al pueblo le quiten su memoria, él vive en la sangre de todos los venezolanos: él es el Cantautor de la Patria Buena
“…Y fui llenando con flores a mi fusil de poemas y afiné la puntería del canto contra las bestias. Fui sumando corazones para vencer madrigueras al llenarme los rumores del volantín cuando vuela. Yo amarré los recuerdos al árbol de la noche y fui en busca del sol…”

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here