El Día Mundial de los Docentes, celebrado cada 5 de octubre, este año pone de relieve el empoderamiento de los maestros como paso decisivo en la consecución de una educación de calidad y de construcción de sociedad. Para la UNESCO, los profesores no sólo son un medio de alcanzar los objetivos de la educación, también son la llave de la sostenibilidad, de la capacidad de los países para lograr el aprendizaje y para la creación de sociedades basadas en el conocimiento, los valores y la ética.
Pero para que los docentes puedan ejercer su labor de forma adecuada deben ser reconocidos como la profesión clave para el desarrollo y no seguir afrontando los problemas derivados de la falta de personal, la escasa capacitación y la baja consideración social.
Las cifras del Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS), atestiguan su importancia y la necesidad imperiosa de esta profesión en todo el mundo. El UIS calcula que para alcanzar el objetivo de la educación primaria universal de aquí a 2020 los países deberán contratar a un total de 12,6 millones de maestros de primaria.
Y esta necesidad no debe ir aparejada con cualquier solución. Tal como lo establece la Declaración de Incheon de 2015, emanada del Foro Mundial de Educación, se debe trabajar para que “los docentes y los educadores estén empoderados, sean debidamente contratados, reciban una buena formación, estén cualificados profesionalmente, motivados y apoyados dentro de sistemas que dispongan de recursos suficientes, que sean eficientes y que estén dirigidos de manera eficaz”.
Asimismo, en la Cumbre de Oslo sobre Educación y Desarrollo, realizada en julio de 2015, se hizo hincapié en la necesidad de aumentar las inversiones en formación de docentes. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que deben aprobarse en la Cumbre de las Naciones Unidas de septiembre de 2015, incluyen el objetivo específico número 4, en el que se propone que de aquí a 2030 “se aumente sustancialmente la oferta de docentes calificados, en particular mediante la cooperación internacional para la formación de docentes en los países en desarrollo, especialmente en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo.
Ante esta fecha, el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez denuncia que el docente en Venezuela se encuentra fuera de los acuerdos y acción política de la UNESCO. El gobierno del presidente Maduro solo ha utilizado la educación para el proselitismo político y el desarrollo del revisionismo con el impulso de una fraseología “revolucionaria”.
El docente venezolano le han estado desprofesionalizando su carrera, lo están cada día empobreciendo con un salario que no se corresponde con su digna labor de educar, de crear conciencia. No tiene seguridad social, le arrebataron su IPASME y lo convirtieron en un servicio político y no de salud. 
Desde el año 2002 a causa del proceso de transición que ha generado este régimen político en la educación ha tenido al docente en un estado de indefensión, sin la aprobación del Reglamento Provisorio del Ejercicio de la Carrera Docente y sin Ley de la profesión. 
Por eso, el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez convoca a todo el magisterio venezolano a rescatar el perfil de lucha para reconstruir a Venezuela y poder así tener una educación de calidad, donde sus docentes no paguen la crisis económica que sólo lo ha generado este gobierno nacional y que seamos constructores del conocimiento y ética ciudadana.

Dirección Nacional 
 Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here