Hoy 11 de abril conmemoro a dos asesinados por la dictadura en años distintos. El primero tiene especial significado, porque era mi compañero de luchas y amigo: JOHNNIE PALENCIA. Asesinado por un capitán de la Guardia Nacional con un disparo en la cabeza, en la estación del metro de El Silencio en Caracas el 11 de abril de 2002. Siempre reitero, el 11 de abril hubo una insurrección popular, el 12 un golpe de Estado y el 13 el retorno de la tiranía.

El 11 de abril de 2002 se confirma el talante autoritario que tenía Chávez, antes de su sucesor Maduro. Ese día, aparte de Johnnie, fueron asesinadas otras 18 personas y hubo más de 100 heridos.

Recuerdo los días previos al 11 de abril en Ocumare del Tuy. No sé por qué razón a MQ y GB, jefes naturales del municipio, les tocó irse a otro lado a organizar y apoyar las protestas populares que se sucedían en todo el país contra Chávez. En su lugar, fuimos designados Johnnie y yo para coordinar con los jefes de organizaciones populares e institucionales, para entonces, las protestas en un municipio que siempre se caracterizó por ser irracionalmente chavista, como el resto de los Valles del Tuy.

Dormimos y comimos poco esos días y pernoctábamos en casas donde nos recibían colaboradores cercanos. Sin embargo, logramos hasta el día previo al 11 de abril, crear un clima favorable en la población de denuncia contra el autoritario Gobierno de Chávez.

Johnnie estaba muy entusiasmado por los resultados que tuvimos y la excelente coordinación que logramos con muchos sectores gubernamentales y sociales de la zona. Con la convocatoria de la gran marcha, el día previo, es decir, el 10 de abril, nos fuimos a Caracas para hacer las pancartas y banderas que llevaríamos. Coincidimos con todos los demás responsables, militantes y amigos que habían estado en sus propios asuntos los días previos, como nosotros.

La noche del 10 de abril llovió fuerte y nos mojamos. Muchos nos quejamos del frío, incluyéndome. Johnnie, nunca se quejaba, hablaba poco a veces y era fácil para la risa. Llegamos para dormir en un lugar previamente acordado. Para “espantar” el frío nos tomamos unos traguitos de ron y dormimos con la ropa mojada, en el piso. Pese a eso, había mucho ánimo. Johnnie fue de los últimos en dormirse.

Al día siguiente, el 11 de abril, cuando íbamos en la marcha por La Solano, escuchamos los primeros reportes de heridos en Capitolio y El Silencio. Recuerdo que dije al grupo que tenía más cerca: “Los que quieran ir a ayudar a la gente que la tienen atrapada y a entrompar subamos ya”. Naturalmente, Johnnie fue el primero en alistarse. Siempre fue muy decidido.
Nadie se quedó, íbamos en bloque, trotando. Al escuchar los primeros disparos y detonaciones a lo lejos apuramos el paso. Apenas arribamos al Pasaje Zinc, cerca de La Hoyada, fuimos dispersados por la GN con perdigones y lacrimógenas. Al superar a los guardias y la nube de humo, no vi más a Johnnie, con su morral fluorescente. Fue la última vez que lo vi con vida.

En mitad de la refriega y luego de haber ayudado a varios heridos, nos concentramos en torno de la Bandera Roja, que tenía si no me equivoco, AC. Hicimos un conteo. Faltaban varios, entre ellos Johnnie. Tratamos de ubicarlo por todos los medios y fue infructuoso. Pensamos que se había dirigido a otro punto de encuentro.

Posteriormente, nos reunimos en Ocumare para evaluar los eventos. Solo faltaba uno. Todos los demás se habían reportado hacía mucho. Tenía un mal presentimiento. Luego nos llegó la noticia de la muerte de Johnnie, el incansable luchador había sido asesinado con un disparo en la cabeza.

Mucho después, a su extraordinaria, humilde y valiente madre, el Gobierno le ofreció dinero a cambio de declarar que Johnnie, había sido asesinado en Puente LLaguno. Ella se negó de plano. Había comenzado la macabra “reconstrucción” Chavista sobre los sucesos del 11 de abril.

15 años después, otro 11 de abril pero de 2017. El sucesor de Chávez: Maduro, es responsable de la muerte de MIGUEL ÁNGEL COLMENARES de 36 años, quien fue asesinado de 11 disparos por grupos mercenarios colectivos, auspiciados por la Dictadura, cuando abrieron fuego contra una manifestación en Barquisimeto, Edo. Lara.

PROHIBIDO OLVIDAR

Nota del editor: La madre de Johnnie Palencia sigue hoy en las filas de Bandera Roja.

Publicado en el muro de Facebook de Armando Álvarez

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here