Convencidos de que la violación a la constitución, los derechos democráticos, los derechos humanos, no es un asunto casual, sino que es la natural condición de un régimen que, bajo el supuesto de una revolución socialista y luego de sumir al país en miseria, hambre, inseguridad, corrupción y muerte, ha devenido en una dictadura con prácticas fascistas que apela a la más sanguinaria represión para sostenerse en el poder;

Convencidos de que, junto con el incremento de los asesinatos y la represión por parte de las fuerzas represivas del estado y de los colectivos paramilitares, el uso de los tribunales militares para procesar, con pruebas forjadas, a civiles, así como las prácticas (cada vez más evidentes) de  torturas físicas y psicológicas a los secuestrados y presos políticos, también seguirán incrementándose  como táctica desesperada para frenar la rebelión popular;

Convencidos de que la dictadura, como es inherente a su condición, seguirá cerrando cada vez más las posibilidades de una resolución pacífica y constitucional a la crisis, maniobrando con burdas iniciativas, como la de la fraudulenta constituyente, mientras sigue subastando las riquezas nacionales, cerrando medios de comunicación y agrediendo a periodistas, destituyendo e inhabilitando a alcaldes, gobernadores y parlamentarios opositores e impidiendo, con el secuestro de sus pasaportes y credenciales, su salida del país;

Convencidos de que la rebelión democrática del pueblo, su organización y afianzamiento, en las actuales circunstancias, es la verdadera y genuina expresión constituyente en la calle, y es garantía del cambio político que la inmensa mayoría de los venezolanos anhelamos, y de que no es momento para el protagonismo de organización política o de dirigente alguno, acordamos:

Impulsar la inmediata creación de un gran Frente de Unidad por la Reconstrucción Nacional, con expresión en cada uno de los estados y municipios. A esta amplísima unidad están convocados para que participen, debatan y decidan, todos los partidos políticos de oposición, formen parte o no de la MUD, la MUD, las diversas expresiones organizadas del movimiento estudiantil, los gremios profesionales y empresariales, los sindicatos, las organizaciones religiosas, las organizaciones comunitarias, los comités de derechos democráticos, las organizaciones  de derechos humanos y demás expresiones  de la sociedad civil organizada, los intelectuales, entre otros.

Impulsar la inmediata organización del pueblo en sus comunidades, en sus centros de trabajo o estudio, mediante la convocatoria de asambleas  ciudadanas que sirvan para elevar la conciencia política mediante el debate amplio, para unir y coordinar las luchas que se libran en la actualidad, para mejorar los niveles de organización y participación de todos en las tares propias de la lucha contra la dictadura y, particularmente, para crear y multiplicar los Comités de Luchas Democráticas en todo el territorio nacional.

Convocar a la disidencia chavista, a quienes desde diversos escenarios y sectores están  desencantados y rechazan la actuación del régimen, a los miles y miles de hombres honestos que creyeron que este proceso conduciría al bienestar y progreso de las mayorías, a sumarse entusiasta y decididamente a la rebelión democrática, a sumarse a las diversas expresiones organizativas que impulsamos, para acelerar el cambio político y la reconstrucción nacional.

Exhortamos a policías y militares a deponer su actitud represiva y criminal. Los crímenes de lesa humanidad no prescriben y ni siquiera la obediencia a sus superiores sirve de excusa para que puedan salvarse del castigo judicial y del señalamiento eterno, como ha sucedido a los esbirros de las dictaduras que han inundado de sangre y dolor a nuestra América Latina. A ustedes y, particularmente a los miles de policías y militares descontentos que ven con indignación lo que ocurre, les decimos, es momento de salvar a la patria de la tiranía.

Solicitar la mayor solidaridad y presión a los organismos internacionales, así como a los distintos países que, sin menoscabo al legitimo derecho a la autodeterminación de los pueblos, repudian a los regímenes dictatoriales y criminales como el que hoy oprime al pueblo venezolano.

Levantar un Programa de Unidad y Reconstrucción Nacional, que permita unir a los venezolanos en torno a las ideas programáticas que servirán de norte al nuevo gobierno nacional que, indefectiblemente, surgirá de esta rebelión, garantizando el despegue  de Venezuela por los senderos del progreso y el bienestar para todos.

Psst, Eddy, Eddy, despierta… No. Pues que este sueño se convierta en realidad a la brevedad posible. No hay tiempo que esperar. Abajo la dictadura, ahora le toca al pueblo.

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