Venezuela ya no quiere seguir siendo dirigida por un gobierno que nos ha llevado a la catástrofe, que ha atentado permanentemente contra los derechos humanos. No queremos seguir viviendo en un régimen que le está arrancando la esperanza al pueblo porque no encuentra caminos de superación. Los problemas que agobian al venezolano se incrementan y este régimen ejerce presión, represión y amedrentamiento jamás vistos contra un pueblo que lo que exige es alimentos, medicamentos, salarios dignos, trabajos, libertad y democracia.

Venezuela ya no quiere que un dictador siga dirigiendo su destino en la más profunda oscuridad, él ha estafado al desposeído con su ramplona palabrería de participación protagónica y soberana, cuyo mando político en ningún momento ha estado orientado a buscar  la libertad del oprimido, sino tener mayor control para mantenerse en el poder, hasta el punto que ya en nuestras escuelas y liceos  no se habla de proceso pedagógico, sino de proselitismo político.

Los educadores, estudiantes y trabajadores educacionales que estamos aquí en Venezuela no nos rendimos ante este estado de cosas, por eso hoy nos organizamos para insurgir civicamente contra un régimen que ha llevado al pueblo al hambre y la pobreza. Hoy nos organizamos porque ES LA HORA DE CAMBIAR. Por eso, decidimos reponernos de la desesperanza, del dolor que nos han dejado nuestros familiares que vemos partir para buscar mejores condiciones de vida. No queremos seguir viendo niños y jóvenes que se desmayan en los salones de clases porque no tienen en sus casas alimentos. Nos negamos a seguir conociendo casos de educadores que no pueden asistir a sus labores pedagógicas porque no tienen dinero para pagar el transporte. Nos negamos a que sigan destruyendo nuestra escuela como espacio de formación y encuentro social.

Frente al desastre,  el sector educativo ha decidido organizarse para:

  • No darle más tiempo al despotismo. Es la hora del protagonismo ciudadano y del maestro para intervenir determinantemente en la reconstrucción y en las grandes decisiones del país.
  • Trabajar por la unidad del pueblo y emprender organizativamente la lucha por una nueva democracia verdaderamente libre y soberana.
  • Construir una educación que forme ciudadanos en y para la libertad, sin hipotecar su conciencia ni prefigurando en él una actitud sumisa y obediente.
  • Una educación que promueva la activa participación del ciudadano en las transformaciones políticas y sociales que Venezuela demanda, no debe ser una institución formadora de eunucos, al contrario; debe involucrarse en los problemas de la sociedad, descubrirlos y buscarle soluciones útiles con sentido colectivo.
  • Levantar unas líneas políticas educativas para el lanzamiento del desarrollo tecnológico del país, para el ascenso social.
  • Impulsar una nueva pedagogía, la pedagogía de la nueva democracia, de la conciencia ciudadana.

La educación unida no se rinde, es hora de cambiar. Ese es nuestro compromiso, por eso convocamos a la unidad de todos. El sueño de una nueva democracia es posible en Venezuela porque los educadores, los estudiantes y el pueblo lo harán realidad.

Unidad Democrática del Sector Educación

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