Venezuela está siendo destruida en todos sus aspectos y la educación forma parte de esta realidad, que ya roza los límites del colapso nacional. Desde el año 2013 hasta ahora se ha perdido un 35% del Producto Interno Bruto, la mayor caída y depresión que ha vivido la economía venezolana, trayendo como consecuencia el derrumbe del trabajo productivo y del salario, incrementando la pobreza de los trabajadores y del pueblo en general, situación aderezada con un particular tipo de populismo, pues viene disfrazado de una fraseología socialista. Somos testigos de la mayor estafa de la que ha sido víctima el pueblo venezolano.

En la educación podemos ver el reflejo de esta crisis. Y la vemos encubierta por una  jornada propagandística sobre inicio del año escolar 2017-2018 denominada “la vida es una escuela”, que pretende decirle al mundo que en Venezuela la educación es de calidad y que se atiende el llamamiento de la UNESCO sobre la obligación que tienen los Estados en ubicar la educación como derecho humano, y por ende una educación para todos. Pero lo que acaba de suceder el 18 de septiembre y el 2 de octubre no fue más que un teatro mediático muy bien acoplado, los protagonistas de esta tramoya fueron Maduro, el Ministro de Educación Elías Jaua y los planteles casi vacíos, donde no se vieron a los niños y jóvenes el primer día del proceso escolar.

Este año escolar arrastra los mismos problemas de años anteriores y que no han podido ser resueltos por el ejecutivo nacional. Estos añejos problemas se han trasformado en un huracán de máxima categoría, que arrasó con la escuela como espacio para formar para la vida, para el desarrollo del conocimiento científico. Este huracán, que hemos denominado implementación de la educación bolivariana, ha dejado a nuestro sistema educativo devastado y lo ha convertido en plazas para el proselitismo político. Queremos recordar que en el año 2016, veinte organizaciones de la educación consignamos ante  la Subcomisión de Educación de la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional un documento para que dentro de sus atribuciones constitucionales declarara en emergencia toda la educación, pero la Asamblea Nacional Constituyente fraudulenta ha impuesto otra realidad pretendiendo desarrollar otra constituyente educativa que por supuesto no resolverá los graves problemas de la educación, por el contrario los empeorará y lo llevará más al cataclismo.

Puntualizamos los problemas más críticos:

  • La deserción escolar acentúa cada año la exclusión:

Hemos destacado en varias oportunidades los estudios que ha venido haciendo PROVEA y Memoria Educativa Venezolana En ellos se demuestra la merma de niños y jóvenes que cada período escolar que desertan del sistema educativo producto de la creciente pobreza y la disminución del salario de los trabajadores. Contradicciones van y vienen del mismo gobierno sobre el número de niños y jóvenes que finalizaron el año escolar 2016-2017 y por consiguiente altas contradicciones entre la cifra de estudiantes que están iniciando este nuevo año escolar. Ya Memoria Educativa Venezolana en el mes de septiembre de este año denunciaba el juego que la cartera ministerial educativa efectuaba. El Ministro de Educación, Elías Jaua, una semana antes del inicio del año escolar informaba que la base matricular era de 7.195.335, cifra de que contrasta con los 7.446.515 de niños que el ex ministro Rodulfo Pérez había dejado para el año escolar 2016-2017. Recientes estudios nos expresan que ya se está manifestando una pérdida de niños para este nuevo proceso escolar que ronda en 560 mil menos que pudieron finalizar la escolaridad el año pasado, pero que hoy no se inscribieron (censo realizado en más de 500 escuelas del país-Secretario de Educación de la Gobernación del Estado Miranda).

Ante esta catastrófica realidad, Maduro y Jaua se burlan de las familias venezolanas al dar y de modo discriminado un Bono Escolar de 250 mil bolívares. Esto nos parece una ironía ya que la canasta escolar está, para un niño en educación inicial y pre-escolar, en bolívares 1.286.030, para un niño en educación primaria en 1.292.715,50 Bs. y para un joven en educación media 1.709.493,75 bolívares (CENDAS-FVM).

  • El Servicio de Alimentación Escolar en franco deterioro:

La Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición, el Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Venezuela y el Centro de Investigaciones Agro-Alimentarias de la Universidad de Los Andes han señalado que el año 2016 los indicadores de deterioro de la situación alimentaria y nutricional han exhibido cifras nunca antes vistas en Venezuela, que hoy el gobierno no ha conseguido remediar, ni siguiera con el CLAP.

Esta situación sigue golpeando el Servicio de Alimentación Escolar, ya que se han reducido las raciones y los alimentos nutritivos. Debemos señalar que el año escolar pasado finalizó con un 69% de escuelas que dejaron de entregar el desayuno a los niños. Esto es una clara violación de los derechos humanos de ciento de miles de niños y jóvenes que aun se mantienen en el sistema educativo, pues la alimentación de los venezolanos está severamente comprometida, tanto por las dificultades para acceder a los alimentos debido a su costo, por la escasez debido a la disminución de la producción nacional y la merma de las importaciones, como por la persistente inflación.

  • La implementación de los diseños curriculares ha contribuido al fracaso la educación bolivariana:

Se ha iniciado otro año escolar sin que el MPPE tenga una evaluación de la ejecución del diseño curricular de la educación primaria, menos las políticas de “transformación” curricular de la educación media.

Los cambios curriculares lo que han servido es para colocar la educación como un instrumento para promover el proselitismo político partidista y para disminuir el conocimiento científico y dar prioridad a los “saberes” y al hacer. Desde el año 2007 hemos venido denunciando esta situación que hoy se evidencia en la sistematización de estas políticas que nada tienen que ver con calidad, con su visión democrática y menos con la atención como derecho humano. Hoy el nuevo pensum de estudio de educación media ha colocado a docentes del área de Educación para el Trabajo, Comercio y Dibujo en estados de indefensión, violentando la estabilidad laboral.

  • La desprofesionalización de la docencia ha ido en aumento:

La carrera docente es la que más ha sufrido los estragos de la política de este régimen despótico que de manera progresiva la está aniquilando, por eso han aumentado los proyectos de formación docente paralelo a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, descartaron los concursos de mérito y oposición, se trasgrede permanentemente el Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente, la Resolución 058 le ha hecho un gran daño quitándole el liderazgo gerencial a los directores, han debilitado el protagonismo pedagógico de los maestros hasta el punto que es el control de Nivel Central quien diseña la planificación y actividades del inicio del año escolar y no los docentes en su aula con sus estudiantes. Elevamos nuestra voz para denunciar

La carrera docente ya no despierta expectativa como forma de ascenso social, de mejoramiento profesional porque las políticas implementadas han contribuido a descender las condiciones de vida en cuanto al salario, formación académica y seguridad social. Ante este drama y el déficit de especialistas en las asignaturas de matemática, física, química, biología, inglés y maestros el gobierno ha implementado a través del “Plan Chamba Juvenil” y la Micro Misión Simón Rodríguez cubrir las plazas de trabajo. Informaban instancias gubernamentales, como la gobernadora del Estado Falcón, que al menos 685 chamos ingresaron a al sistema educativo como docentes interinos. En el Estado Trujillo la Directora de la Zona Educativa informó que 370 chamos iban a ocupar los cargos docentes vacantes. En el Estado Carabobo anunciaba la Directora de la Zona Educativa que también incorporarían a 135 como maestros por la vía de estos dos proyectos. En el Zulia estarían incorporando por este plan a 526. En total el Director Nacional de Gestión Humana del MPPE anunció que ingresarán en la nómina de personal docente a 10 mil personas que fueron capacitadas por la Micro Misión Simón Rodríguez y los que se registraron a través del Plan Chamba Juvenil para lograr un empleo. Así está el gobierno y su Ministerio de Educación llevando al suelo la educación y la profesión docente.

Sin embargo, en el magisterio se encuentran muchos docentes que han estado resistiendo a estos atropellos y monstruosidades, que el patrono los imputa de “terroristas”,  les suspende los salarios por el simple hecho de defender sus derechos y exigir mejoras a las condiciones laborales; como es el caso sucedido en el Estado Táchira y como es el caso que sucede a nivel nacional cuando los docentes levantan su voz de protesta. El ejercicio de la docencia está garantizada en la Constitución pero en la práctica es negada.

  • El patrono sigue violentando la Convención Colectiva:

El gobierno de Maduro le otorgó al magisterio con bombas y platillos una Convención Colectiva Única y Unitaria con el objetivo de hacer justicia social y por consiguiente dignificar la carrera docente. Sin embargo la realidad ha sido otra, las acciones políticas del patrono aunado a la crisis que atraviesa el país, ha conllevado al incumplimiento de  los beneficios contractuales por parte del patrono, lo cual nos es otra cosa que una clara  violación a los derechos humanos de los trabajadores de la educación y en especial de los docentes adscritos al MPPE. Entre las cláusulas más críticas en este sentido se encuentran: Plan de vivienda digna (cláusula 39), Programa de Alimentación (cláusula 40), Fondo Autoadministrado de Apoyo Social y Salud (cláusula 44), Régimen de Prestaciones Sociales (cláusula 47- han sido pagadas de manera chucuta y sin los intereses de mora), el aumento salarial del 17% correspondiente al mes de octubre 2017 (cláusula 62), Traslados (cláusula 18), Funciones definidas para participar en el proceso social de trabajo (cláusula 11), Estabilidad Laboral (cláusula 12), Condiciones especiales para el proceso social de trabajo en comunidades indígenas (cláusula 15), Condiciones, dotación y ambiente apropiado para la participación en el proceso social del trabajo (cláusula 19), Contraloría social en los procesos de ingreso de personal (cláusula 24), más la cláusula 93 que tiene que ver con la permanencia de los beneficios sociales, económicos, sindicales, académicos, profesionales, culturales que han sido aprobados en posteriores Convenciones Colectivas, entre los más principales podemos destacamos: La participación del ente sindical en cuanto a la evaluación de los currículos, el respeto del patrono en el desarrollo de asambleas sindicales, el desarrollo de proyectos que contribuyan a impulsar en las regiones transporte escolar, programa de guarderías infantiles para los hijos de los educadores, desarrollo de planes para la conservación y mantenimiento de los planteles, el impulso de programas encargados de evaluar las enfermedades profesionales y riesgo laboral de los docentes, contratación de interinos y suplentes que sean únicamente docentes graduados o en su efecto estudiantes de una carrera docente, concurso de ingreso, oposición y méritos, revisión y evaluación de textos escolares,  todos los beneficios del IPASME, la figura del jubilado como potencial humano, seguridad y protección en el ambiente escolar. Esto refleja que el magisterio ha perdido beneficios que tienen que ver con su condición laboral, profesional en la contribución de una educación de calidad.

La destrucción del país y su educación requiere urgente que el magisterio ocupe el papel de protagonista social orientado a reconstruir la nación, trabajando por una nueva conciencia y ética ciudadana. Hoy más que nunca el magisterio debe desechar las ilusiones y prepararse para la lucha. Estamos además en la necesidad de que el sindicalismo en el magisterio reformule sus tácticas de lucha en defensa de los derechos laborales, dándole mayor peso a la plataforma de lucha sindical, enfocando el aspecto político de las luchas desde la óptica de clase trabajadora independientemente de la identificación político-partidista, y a la vez, emparejando las luchas reivindicativas con la necesidad de un cambio de régimen político y las relaciones sociales impuestas.

Frente a estas circunstancias el Movimiento de Educadores Simón Rodríguez convoca al magisterio, a sus sindicatos y federaciones a trabajar por un programa de reconstrucción nacional, donde la educación esté compaginada con el verdadero desarrollo nacional. Necesitamos construir ciudadanía, construir relaciones sociales donde impere la justicia social y el bienestar, que estén inscritas en la idea de crecimiento, prosperidad, independencia y soberanía.

Demos el mayor de nuestro esfuerzo.

Movimiento de Educadores Simón Rodríguez

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